(Por Marco Tulio Amaguaña V).
El sector comercial este año al parecer se ” levantó con el pie izquierdo ” tras los hechos delictivos y de terrorismo vividos los últimos días. Dadas las circunstancias el presidente Noboa no tuvo otra alternativa en declarar el estado de conflicto interno o estado de guerra. Estas acciones están siendo aceptadas y respaldadas por la gran mayoría de ecuatorianos, que esperábamos con ansias un gobierno que ponga un freno a estos grupos que actúan al margen de la ley.
Estás bandas delincuenciales y terroristas, han creado miedo y pánico en los ciudadanos, afectando a la dinámica normal de las actividades comerciales en todo el país, provocando una caída en las ventas entre el 60% y un 80% según el giro del negocio. Por citar un ejemplo, solo en un día, el 9 de enero a nivel nacional género pérdidas de 317 millones. Así mismo ciertos comerciantes y empresarios han manifestado que para pagar los sueldos de enero acudirán a los bancos por sobregiros o préstamos.
El comercio está viviendo días muy angustiosos, debido a lo incierto del tiempo que pueda durar este conflicto y las consecuencias que puede provocar en la economía, a sabiendas que este tipo de eventos es desconocido para los ecuatorianos.
Es verdad estamos viviendo una situación difícil tras los últimos hechos violentos y el no salir de casa es el temor normal que siente hoy la ciudadanía y que ha optado por restringir ciertas actividades, de esta forma repercutiendo negativamente el consumo.
Conforme pasan los días el temor se va debilitando, eso es bueno y justamente es lo que tenemos que hacer para no crear una psicosis de miedo permanente. Sigamos en nuestra cotidianidad, tenemos que seguir trabajando con resiliencia, por nosotros, por nuestro país, no podemos detenernos y pensar que esto es una nueva ” cuarentena”.
En esta coyuntura es necesario organizarse, los comerciantes, empresarios, emprendedores, para actuar de forma emergente y SALVAR LA ECONOMÍA individual y del país. Independientemente si de tú gremio o agrupación, por ahora solo queda el nombre, el llamado es a ti, para hacer nuestra parte. Hoy la patria nos requiere, arrimemos el hombro y superemos nuevamente esta nueva adversidad que se nos presenta. ¡VIVA EL ECUADOR!