El médico, periodista y exministro de Salud fue reconocido durante la sesión solemne por los 217 años del Primer Grito de la Independencia por sus aportes a la salud, la comunicación y el servicio público.
Hay vidas que trascienden por la cantidad de cargos ocupados y otras que permanecen en la memoria colectiva por la huella que dejan en la sociedad. La del doctor Asdrúbal de la Torre Morán pertenece a ambas categorías.
Este jueves 6 de agosto, en el marco de la Sesión Solemne por los 217 años del Primer Grito de la Independencia, la Asamblea Nacional del Ecuador reconoció su trayectoria y sus aportes al país. El homenaje adquiere un profundo significado al realizarse en una fecha que recuerda el levantamiento del 10 de Agosto de 1809, considerado el inicio del proceso emancipador que, tras años de lucha, conduciría a la independencia definitiva del territorio que hoy conforma el Ecuador.
El reconocimiento distingue a un hombre cuya vida estuvo marcada por una permanente vocación de servicio desde distintos ámbitos: la medicina, el periodismo, la administración pública y la comunicación.
Nacido en Quito el 19 de febrero de 1927, Asdrúbal de la Torre se formó como Doctor en Medicina y Cirugía en la Universidad Central del Ecuador y posteriormente obtuvo también el título de Periodista Profesional, una combinación poco común que definiría el resto de su carrera.
Su primera vocación fue atender la salud de los ecuatorianos. Se desempeñó como médico rural y posteriormente ocupó responsabilidades en los servicios médicos del Municipio de Quito, experiencia que le permitió conocer de cerca las necesidades de la población y orientar gran parte de su trabajo hacia la salud pública.
Sin abandonar la medicina, incursionó con éxito en el periodismo. Durante más de dos décadas fue editorialista gráfico de diarios de amplia circulación nacional, entre ellos El Comercio, convirtiéndose en una voz reconocida dentro del periodismo ecuatoriano. Esa labor le valió el Premio Nacional de la Unión Nacional de Periodistas en tres ocasiones, consolidando una carrera que unió el pensamiento crítico con el compromiso ciudadano.
Su experiencia y liderazgo lo llevaron a ocupar importantes responsabilidades públicas. Fue concejal de Quito por elección popular, Vicepresidente del Municipio, Alcalde Encargado de la capital, y posteriormente Ministro de Salud Pública del Ecuador, desde donde impulsó políticas orientadas al fortalecimiento del sistema sanitario nacional. También dirigió la Planta Pasteurizadora de Leche de Quito, creada durante su gestión municipal como parte de las iniciativas para mejorar la salud y la nutrición de la población.
Otro de sus grandes aportes fue al desarrollo de la comunicación en América Latina. Presidió el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), institución clave para la formación de periodistas e investigadores de la región, y representó al Ecuador en numerosas conferencias internacionales de salud y comunicación organizadas por la Organización Panamericana de la Salud y otros organismos multilaterales.
Su trayectoria fue reconocida con más de 40 condecoraciones nacionales e internacionales, además de distinciones otorgadas por universidades, colegios profesionales, municipios e instituciones públicas y privadas, en reconocimiento a su servicio a la comunidad y al Estado ecuatoriano. En Cotacachi, el hospital lleva el nombre de Asdrúbal de la Torre.
“El homenaje recibido en la Asamblea Nacional no solo honra una extensa hoja de vida. También simboliza el reconocimiento a una generación de ecuatorianos que entendió el servicio público como una misión y que contribuyó al fortalecimiento de instituciones fundamentales para el desarrollo del país”, dijo Pablo Jurado, asambleísta por Imbabura, quien entregó el acuerdo legislativo, mientras que el presidente (e) del Parlamento, Esteban Torres, impuso la condecoración Vicente Rocafuerte.