Fausto Giraldo

Existen reivindicaciones que la sociedad debe garantizar y por lo cual la exigencia jamás debe desmayar, al contrario se debe fortalecer en el marco de la solidaridad y respeto a las libertades, sin fanatismo y aprovechamiento politiquero.

Pleno empleo, estabilidad, remuneraciones justas, seguridad social de calidad, jubilación digna.

Acceso a la educación gratuita en todos los niveles, innovación y pertinencia de las carreras universitarias acorde a las perspectivas de desarrollo territorial, educación liberadora y de calidad. No más profesiones orientadas a la desocupación y el desempleo.

Atención a las familias de los trabajadores en vivienda, salud, cultura, deporte, alimentación y nutrición.

Seguridad de la vida e integridad física y de la propiedad personal, seguridad alimentaria en su producción sana y acceso.

“Hay quienes dicen que el día del trabajador se lo celebra trabajando, pues este día de una u otra forma hay que dedicar a la reflexión individual y colectiva, al análisis y la formulación conjunta de nuevos escenarios para la vida del hombre y la.naturaleza”.

La precarización de las condiciones laborales no puede seguir siendo el interés de quienes piensan solo en la acumulación de riqueza que conlleva a la pauperización de las condiciones de vida de la gran mayoría. Otro mundo sin discriminación, solidario, inclusivo, equitativo y justo sí es posible.

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