Pablo Jurado Moreno de 44 años de edad tiene entre ceja y ceja llegar a la alcaldía de Ibarra desde hace cuatro años atrás, para ello hizo un paréntesis en su carrera periodística.
Relacionador público, concejal, ahora apunta a sucederle en el cargo a Mauricio Larrea en representación de la Izquierda Democrática.
¿Cuál es la propuesta que plantea Pablo Jurado?
Desde la municipalidad haremos una minga de voluntades tanto con instancias gubernamentales como con la empresa privada, el apoyo de gobiernos amigos para sacar adelante a Ibarra. Esperemos que los concejales lleguen despojados de cualquier tinte político y pensar que Ibarra necesita todo de todos.
¿Usted pide eso, pero desde la vice-alcaldía hizo todo lo contrario?
Desde la vice-alcaldía en ningún momento estuve en contra de los proyectos del alcalde, es cierto que tenemos diferentes formas de pensar.
¿Se dice que en las administraciones socialistas y de la izquierda democrática, la ciudad de Ibarra no ha avanzado?
Ibarra ha cambiado, sé que en campaña política para los adversarios de esta administración nada vale, pero considero que el cambio de la ciudad no es de un día para otro, es un proceso donde se demanda una enorme voluntad de quien nos está gobernando y de quienes somos parte de esta ciudad.
¿Qué tan difícil es cambiar a Ibarra?
Yo creo que más que cambiarle a Ibarra hay que trabajar en el cambio de actitud en la gente, en el tema de la limpieza por más que pongamos carros recolectores en nuestra ciudad, si es que no hay el apoyo de los ciudadanos, habrá problemas, necesitamos entrar en una campaña de motivación
¿Usted va a ser permisivo ante la crítica positiva?
En mi calidad de periodista tengo una visión diferente de lo que es la comunicación; convoco a los medios de comunicación a que cuando estemos equivocados nos hagan ver los errores; es cierto que no todos los medios trabajan en una forma constructiva, hay gente que quiere hacer daño.
¿Un periodista tiene una diferente visión de la ciudad?
Esta es una gran prueba, ustedes saben cuáles son los problemas de la ciudad, esa es la gran diferencia entre ser periodista y ser simplemente político; tendré que apoyarme en la clase periodística para que me ayuden a orientar a la comunidad.
Mejoraremos la política comunicacional de la municipalidad y estaremos en permanente contacto con ustedes.
¿No fue una falta de tino invitar invitar a Rodrigo Borja a un acto al que también estaba invitado el Presidente de la República?
Mauricio tiene su estilo, el cual yo respeto, yo no lo habría hecho, con esa invitación lo que alimentó es el sectarismo que adoptó el gobierno, ese tipo de cosas no lo debemos cometer, más allá del partido, tenemos que pensar en función de ciudad.
“Lo más difícil es el cambio de actitud”: Pablo Jurado
El nuevo alcalde de Ibarra, Pablo Jurado de Moreno, es el primer periodista que llega a esta importante función de elección popular en la historia de la provincia de Imbabura.
¿A qué atribuye este éxito en las urnas?
Nosotros trabajamos respaldados por la actitud de la comunidad ibarreña, prácticamente nunca dejé de dormir, trabajamos confiados porque este es el resultado de un trabajo de 20 años.
Desde hace 20 años mi meta fue llegar a la alcaldía de Ibarra, involucrarme en el aspecto político, por eso me desempeñé como editor de crónica roja en el periódico, porque sería deshonesto de mi parte cubrir el área política cuando yo ya estaba identificado con la Izquierda Democrática.
¿Este sueño de ser alcalde de Ibarra es por vanidad o por qué?
Quiero agradecer al arquitecto Marco Almeida que me invitó a trabajar con él, he aprendido mucho de él, igual de Mauricio Larrea, de Luís Mejía Montesdeoca; he aprendido de ustedes que han sabido orientarme cuando estuve equivocado.
Quienes quieren estar en la política tienen que estar junto a la comunidad, junto al pueblo, escuchar sus requerimientos. No solamente desde la concejalía trabajé por la comunidad, siempre he tenido una buena relación con los Comandantes de policía de Imbabura, con el Jefe de Tránsito, con el gobernador y eso me ha dado una apertura necesaria.
¿Uno de los factores de su triunfo electoral, es la sencillez, así dicen?
La vida tiene razón de ser solamente cuando está puesta al servicio de la comunidad. Mi condición de periodista me ha ayudado mucho, para mí es muy fácil comunicarme con la gente, aprendí a manejar un lenguaje muy sencillo, que la gente te pueda entender, muchos políticos no tienen esa facilidad.
Silvia Salgado conoce mucho los problemas de la comunidad, pero desgraciadamente no puede comunicar fácilmente, igualmente el economista Carlos Arias no puede comunicar al pueblo.
Además dentro de mi propuesta de trabajo no hay nada que no se pueda realizar, todos los planteamientos son ejecutables, son fáciles de buscar financiamiento.
¿La mayoría de autoridades son intolerantes con la prensa, se molestan cuando les critican, ahora tú tienes un dilema, porque eres alcalde yperiodista, qué va a pasar con el nuevo alcalde cuando le critiquemos?
Yo he sido demasiado tolerante, a mí también me han dado críticas, a veces con razón, otra sin razón; simplemente a los criterios de los periodistas hay que acogerlos y en las cosas que el periodista esté equivocado, hay que dejarle de lado.
No nos olvidemos que cuando uno está en la actividad periodística tiene la solución a todos los problemas, es por eso, que en algún momento preferí dejar la guitarra para ver si es lo mismo con violín.
¿Gobernar es saber comunicar?
Es fácil buscar financiamiento para seguir unos 50 kilómetros más de adoquinado, es fácil buscar financiamiento para construir 300 casas comunales más; es fácil buscar financiamiento para fortalecer el sistema de mercados, para el relleno sanitario, el Plan Maestro de Alcantarillado, para le cambio de la red de conducción de agua potable. Lo más difícil que tengo que enfrentar y lo voy hacer es lograr que los ibarreños de nacimiento y de corazón cambien de actitud.
Yo creo que ahí está el éxito de la administración, es lograr que el ibarreño le quiera más a Ibarra, que se enamore más de su ciudad.
Es hora de que Ibarra vaya transformándose, hay que empezar a maquillar la ciudad no en términos despectivos, sino para volverle más atractiva, mucho más interesante.