Nunca hay que sentirse mejor que otros, hasta la lluvia que viene desde lo más alto termina cayendo siempre a nuestros pies. He conocido ricos, humildes, pobres, engreídos, y me doy cuenta de que no es el dinero, simplemente es cuestión de valores.
Yo no pago con la misma moneda yo doy un billete y le regalo el cambio, hay que tener un poquito de clase, ¿no creen?
La mentira, la falsedad, siempre se agotan, se cansan, quieren huir de la verdad. Y hay mucha gente en esta sociedad a la que le encanta echar todo debajo de la alfombra. Por eso no les asombra, siempre quieren dejar pasar, y nunca analizar los momentos que se están viviendo, manifestando y diciendo. Por ejemplo, hay muchas personas que acusan a alguien sin tener la verdad en sus labios, sin fundamentos y sin argumentos, simplemente una calentura de la cabeza o una excitación irracional; tu eres maltratador, tu eres violador, tu eres un ladrón. Y estos dichos pueden tener una manifestación que pueden llegar a una administración judicial, donde ellos tienen que declarar, porqué dijeron aquello. Si tienen la verdad que demuestren la verdad y si son mentiras tienen que acatar las consecuencias de las leyes judiciales de un país y los derechos humanos de un hombre o una mujer que defienden su honor, no cualquiera puede ofender a diestra o siniestra a alguien porque no le cae bien, etc.
Es importante saber y pensar lo que uno va a decir, más allá que tenga sus ideas excitadas, enojadas, porque hace daño y después esas personas quieren pedir perdón. “¡Uy perdóname, no quise hacerte daño!” Bueno para mi esas personas son tontas y hay muchas personas adherentes cercanas a ellas que manifiestan; “no, no lo quiso decir, es ignorante, es un poquito tontita o un poquito tontito” y quieren que esto no se aclare, levantan la alfombra, echan estas situaciones debajo de la alfombra y siguen sin asombrarse, bueno ya es hora de que se asombren, que den buenos ejemplos porque uno no puede vivir creyéndose algo que no es, siempre con el miedo a enfrentar la verdad, enfrentar la realidad, siempre tienen miedo de verle la cara a la hipocresía, es hora de quitarle el velo a la señorita mentira, al señor falsedad, a la callejera hipocresía, a los badulaques que siempre andan inventándose, y luego aquí no ha pasado nada, te brindan una sonrisa y quieren abrazarte, cuidado con esas personas porque son peligrosas, levantar falso testimonio es un acto que te puede llevar a vivir engorrosos momentos, mentirse a si mismo es un acto vergonzoso porque tu conciencia te lleva a la obscuridad y la verdad te lleva a la claridad.
Y hay algunas personas que piensan que siempre tienen la razón porque no se analizan, creen que pedir perdón es humillarse es rebajarse y cuando uno pide perdón y reconoce sus errores, es una persona maravillosa y se hace creíble frente a la naturaleza y a la vida. Pero algunos idiotas manifiestan: “yo soy como soy”, algunos idiotas: “lo dije, pero no quise hacerlo, además estaba enojado enojada, lo dije y ya, si quieren perdonarme me perdonan o sino no”. Esa gente es idiota, esa gente es tonta, porque le esta haciendo daño a la familia, a sus hermanos o sus hermanas y se está haciendo daño ella o el mismo, porque la gente se empieza a alejar, porque todo en la vida tiene su límite, nosotros los seres humanos tenemos vida y luego muerte. Todo tiene límites, el aguante tiene límites, y de eso no hay que olvidarse, que todo tiene límites en esta vida. Hay que ser humildes, los humildes son grandes, los humildes son pensantes y el yo creo y no creo, me parece complejo y sin argumentos, hay maltratos físicos y maltratos psicológicos y esas personas que insultan a su hermana o su hermano y lo denigran y lo vapulean, son personas malvadas emocionalmente, que no han tenido la ocasión de encontrarse consigo mismo porque se temen, Pero a la sociedad les dicen: “me estoy buscando, me estoy encontrando” esas personas son falsas, en esta vida los hechos son los que importan, las palabras simplemente a veces te emocionan, te gustan o te enojan, pero los hechos son los que valen, y vivir pidiendo perdón sin duda a las personas ya no las hace creíbles. Tratar a alguien de maltratador psicológico, físico o ladrón o violador, es un ser peligroso, porque esos seres peligrosos siempre quieren conseguir algo, quieren conseguir atención, pero estoy seguro que esas personas van a terminar caminando por la calle del olvido.
Yo les cuento que tengo una familia maravillosa que, si ustedes visitan mi casa, pueden revisar bajo las alfombras, no hay polvo ni basura, una casa donde hay paz, tranquilidad, buenas atenciones, muchas sonrisas y carcajadas, hay silencio, hay lectura, hay verdades, hay estructura, hay hábitos y hay formación, acusar a alguien sin tener argumento, debe ser un idiota y un tonto o una tonta.
Soy Enrique Avilez
Hasta ahora