Fausto Giraldo

La comisión especial conformada por el gobierno para elaborar una propuesta de reforma al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, únicamente en lo concerniente al seguro de pensiones, “ha lanzado sus dardos” y abre un debate necesario ante la quiebra inminente de la entidad que pertenece a los afiliados, sus legítimos dueños, y que precisa el involucramiento de todos los actores.

Parto del hecho que el análisis y propuestas tiene parcialidad y no se desarrolla en base a la integralidad, es decir, que considere la estructura político administrativa, el seguro de pensiones, seguro de salud, seguro social campesino, BIESS, entre otros componentes a fin de que permita la sostenibilidad del mismo.

Preciso que el estado actual del Instituto de Seguridad Social es una factura que han dejado los malos gobiernos, prácticamente todos quienes han transitado en el poder y no han gestionado su funcionamiento bajo criterios y conceptos técnico políticos, este ultimo visto en el ámbito de gobernanza y gobernabilidad como modelo mas no como espacios de aprovechamiento politiquero.

A esta comisión especialísima se le olvido evidenciar como es que los gobiernos metieron la mano a los fondos de los afiliados, convirtieron en caja chica a la entidad, utilizaron los recursos para la ejecución de proyectos fallidos e incluso para alimentar la caja fiscal, no dicen nada sobre como cada uno de ellos licuó los recursos del IESS y desconocieron la deuda que ha mantenido el Estado con la entidad por los multimillonarios créditos obtenidos, la desinversión, la no entrega de aportes que corresponde a las pensiones jubilares y el seguro de salud.

Son mas de 10 mil millones de dólares que manejaría el BIESS los mismos que se gestionan como créditos a los afiliados, se habla que serían más de 2 mil millones de dólares que tendrían invertidos en proyectos gubernamentales, inmobiliarias, bienes improductivos y otros, sumado a esto el lucro cesante que correspondería a mas de 500 millones, estaría perdiendo la entidad.

Aproximadamente 5 mil millones de dólares habría dejado de percibir el IESS por la no asignación del 40% a las pensiones jubilares, craso error que le hizo el gobierno de la Revolución Ciudadana al limitar el acceso a estos recursos; millones de dólares de la deuda por el seguro de salud y la baja rentabilidad en las inversiones en proyectos, hasta hidroeléctricos, el resultado un IESS a perdida de forma permanente.

El problema no es la obligatoriedad de que los trabajadores independientes o autónomos se afilien, ojo con la constitución y la libertad de decisión, el tema es que la base de contribuyente disminuye cada día porque no existe una política desde los gobiernos orientada a la generación de empleo adecuado, con estabilidad y remuneraciones dignas, que posibilite su afiliación.

Sin duda una incidencia fuerte en la gestión del IESS está en la incorporación de los centros hospitalarios en la RED de salud, pues obliga a estos a que los familiares de los afiliados sean atendidos generando costos altos y no previstos. No con ello señalo que los familiares no tengan derecho a la salud, al contrario esta fue una medida politiquera que ocultó la incapacidad del gobierno, nuevamente de la revolución ciudadana, de desarrollar la inversión como políticas públicas dentro del ministerio de salud publica fortaleciendo los hospitales en todos los campos, de esta manera evitar trastocar el objeto y fines para los cuales existe una entidad de seguridad social orientada a los afiliados.

Es indudable, lamentable por cierto, que la corrupción es el la trama mas grande que ha existido, no solo por los jugosos contratos en la construcción o adquisición de bienes, también en la prestación de servicios con las denominadas derivaciones a las entidades privadas, también tiene que ver con el incremento desmesurado de personal principalmente de apoyo o administrativo y burocrático que deja sin espacio a lo que realmente es requerido, profesionales de la salud.

Definitivamente la conformación del directorio de la entidad ha sido un fracaso, un Consejo Directivo que no ha estado a la altura de la gestión pública, ha cumplido las ordenes superiores de los políticos gobernantes, se habrían distribuido este como espacios de poder, puestos directivos según el mejor postor y habría que ver su responsabilidad sobre los manejos económicos que se han realizado, no hoy sino siempre.

De todo esto, la comisión especialísima al parecer formaría parte del circulo internacional vicioso y nada empático con los trabajadores, afiliados y sobre todo con los adultos mayores o pensionistas, es obvio que su criterio responde al concepto neoliberal como modelo fracasado de gobierno, en el fondo no les interesa la situación social sino como seguir teniendo una maquina de “hacer dinero” para que al futuro “los viejos” mueran en la indigencia y los jóvenes sean esclavos contribuyentes de recursos, mientras los gobernantes, incluido los denominados revolucionarios, sigan saqueando al IESS.

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