Por Raúl Chávez
Experiodista acreditado ante la ONU- Ginebra

La campaña por la consulta popular se reduce al Si vs el No, los argumentos de cada una de las partes llaman a la pura y simple confrontación y a un reduccionismo de categorías ideológicas izquierda y derecha del discurso típico sobre ideología política. El pensamiento reduccionista es una “postura epistemológica que busca explicar fenómenos complejos descomponiéndolos en sus componentes más simples y fundamentales”.

Las narrativas o escenarios que plantean el oficialismo y la oposición en cuanto a la preguntas de la consulta popular son claramente analizadas desde la perspectiva ideológica. Es verdad que existe el discurso llamado posverdad, la izquierda ya fracasó, la derecha ganó, según Fukuyama, “no tiene sentido tener una narrativa ideológica para promover o echar abajo otra ideología. Ya no pueden competir pues ya hay un ganador”.

Esta narrativa dual izquierda – derecha, implantada por la clase política, primero, por el gobierno de Correa y segundo, por los gobiernos poscorreistas- Moreno, Lasso y Noboa, permitieron instalar este pensamiento reduccionista que serviría como instrumento para alimentar ciertas narrativas o escenarios…Si estamos en este escenario entre el dualismo izquierda y derecha ¿qué futuro se avizora a las nuevas generaciones y al propio país?, ¿será de pensar una tercera vía, la cual?,

Desde mi visión de abogado litigante, si el Ecuador va a una Constituyente, y se deba redactar una nueva y para que la Constitución (21) sea realmente la norma jurídica suprema, no basta con que esté escrita; debe ser respetada y aplicada en la práctica, y no priorizar intereses particulares o ideológicas partidistas sobre el marco constitucional…Una Constitución no es un documento estático, sino que debe ser un marco vivo que evoluciona con la sociedad, en el marco de la interpretación y aplicación de sus principios para la defensa de los derechos, de los valores y principios que encarna el pueblo ecuatoriano. Si no existe el verdadero patriotismo en la clase política, se vendrán más constituciones alineadas a los poderes de turno, en todo caso, ¡sobra papel…!

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