La Asamblea Nacional reconoció a Raúl Villa por su trayectoria como músico, compositor y luthier, así como por su aporte a la preservación de la historia y la cultura del Ecuador. La presidenta Mishel Mancheno entregó la conderación, mientras que el asambleísta Pablo Jurado otorgó el acuerdo legislativo.
Villa, oriundo de Ibarra, es fundador de la Escuela de Música que lleva su nombre y ha dedicado parte de su trayectoria a la construcción y reparación de instrumentos musicales de cuerda. Su trabajo también ha contribuido al fortalecimiento de la identidad cultural del país a través de la música.
Durante su intervención, el artista expresó su emoción por recibir el reconocimiento en la Asamblea Nacional, a la que calificó como “la casa del pueblo”. Recordó que, desde 1973, ha llevado la cultura y la identidad ecuatoriana a distintos países mediante su trabajo musical y la creación de instrumentos.
Uno de sus principales aportes es el charango, instrumento que combina las características sonoras de dos instrumentos en uno y que, según explicó, fue concebido como una forma de plasmar la identidad, la tierra y la vida del Ecuador. Señaló que este instrumento será incorporado al museo más importante del mundo, en Nueva York, hecho que consideró un reconocimiento al país.
Villa destacó el valor de la música como elemento de unión y armonía. Sostuvo que la cultura constituye un componente fundamental de la identidad de los pueblos y llamó a respaldar a los artistas que, muchas veces, desarrollan su trabajo sin suficiente visibilidad.
“Para mí realmente es un honor, un orgullo ser ecuatoriano e ibarreño”, manifestó, al recordar sus años de trayectoria y las experiencias que ha vivido dentro y fuera del país. También invitó a los legisladores a conocer su casa-museo, espacio que, según explicó, ha construido con esfuerzo y que busca integrar el arte con la vida y la historia.
Finalmente, recordó una enseñanza de su padre: “Los primeros cien años son los más difíciles”, frase que, según dijo, lo ha acompañado como motivación para continuar trabajando por el Ecuador.
Al concluir su intervención, Villa agradeció a la presidenta Mancheno, a la Asamblea Nacional y a quienes hicieron posible el reconocimiento. Reiteró su deseo de continuar aportando a la cultura ecuatoriana y cerró su intervención visiblemente conmovido expresando: “¡Que viva el Ecuador!”.