El Pleno de la Asamblea Nacional, con 84 votos, censuró y destituyó a David Rosero de su cargo como vocal del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), por incurrir en la prohibición establecida en el artículo 45, numeral 2, de la Ley Orgánica de esta institución, que impide intervenir en asuntos en los que exista conflicto de intereses con el ejercicio de sus funciones. La decisión se fundamentó en una presunta reunión con una aspirante a ocupar la primera autoridad de la Fiscalía General del Estado.

La sanción implica, además, la inhabilitación para ejercer cargos públicos durante dos años. Esta disposición será notificada al ministerio rector del Trabajo para su correspondiente registro.

Durante el juicio político, el interpelante, Sergio Peña, sustentó su planteamiento en el Reglamento para la Selección y Designación de la Primera Autoridad de la Fiscalía General del Estado, que establece los principios que rigen el concurso, entre ellos, el de independencia, cuyo cumplimiento era de conocimiento de Rosero. Asimismo, señaló que en los hechos cuestionados habría participado no solo el funcionario, sino también su representante, Luis Cueva Ordóñez, quien integró el equipo técnico encargado de la selección del fiscal.

El asambleísta también rechazó los argumentos contrarios al procedimiento relacionados con una supuesta falta de cadena de custodia de las pruebas. Al respecto, sostuvo que este requisito se aplica en los procesos penales, pero no en los de carácter político. En particular, se refirió a las fotografías de Rosero en la vivienda de Inés Romero Estévez, aspirante al cargo de fiscal, que, según afirmó, fueron debidamente periciadas y demostrarían que el encuentro ocurrió, independientemente de que ella ya no participe en el concurso.

En su defensa, Rosero negó haberse reunido con la aspirante mencionada o con cualquier otro candidato a fiscal y afirmó que el 5 de junio cumplía una comisión de servicios en Guayaquil. Sostuvo que las fotografías sin fecha no constituyen pruebas suficientes de un conflicto de intereses ni de posibles actos de favorecimiento en el ejercicio de sus funciones como vocal del CPCCS. Para respaldar su versión, presentó tiquetes aéreos, informes y registros institucionales que, según indicó, demostrarían que llegó a Ibarra ese día a las 20:22.(Foto Ecuavisa)