Tras cinco horas de debate y con 88 votos, el Pleno de la Asamblea Nacional aprobó una nueva herramienta para enfrentar al crimen organizado. Se trata del Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria para la Prevención y Erradicación del Reclutamiento o Utilización de Niñas, Niños y Adolescentes.
La ponencia del informe estuvo a cargo de la presidenta de la Comisión de Transparencia y Participación Ciudadana, Diana Jácome, quien señaló como antecedente para el tratamiento de esta iniciativa el decreto del presidente de la República, Daniel Noboa Azin, mediante el cual se creó el Comité para la Prevención y Erradicación del Reclutamiento, Uso y Utilización de Niños, Niñas y Adolescentes (Coprunna).
Jácome advirtió que el reclutamiento constituye una amenaza para la niñez, las familias y el futuro del Ecuador. En este sentido, manifestó que “cuando un niño deja la escuela para entrar en una estructura criminal no solo pierde su presente, sino también su futuro”.
La legisladora destacó, entre otros aspectos, los mecanismos de monitoreo; las suspensiones temporales de las direcciones IP; la orientación de los progenitores sobre el uso de dispositivos tecnológicos; el endurecimiento de las penas para quienes recluten, usen o utilicen a niñas, niños y adolescentes en el cometimiento de delitos; la protección territorial con participación de los gobiernos autónomos descentralizados; la articulación de las instituciones del Estado; la prevención del consumo de drogas y las adicciones; los servicios especializados de salud mental y educación para los niños afectados; así como becas, ayudas económicas, programas recreativos y espacios deportivos seguros.
En el debate participaron 26 asambleístas, quienes resaltaron la importancia de atender esta problemática, que se evidencia desde hace varios años, y coincidieron en la necesidad de fortalecer la prevención, la protección estatal y la responsabilidad de los padres de familia.
Previo a la sesión, Arturo Romboli, representante de Unicef en Ecuador, señaló que esta propuesta legislativa marca un hito en la protección de la niñez, al responder a un problema de enorme gravedad: el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado. Explicó que esta práctica les arrebata derechos fundamentales, como vivir, estudiar, crecer sin miedo y disfrutar plenamente de su infancia.