“La historia de los bordados comienza en Zuleta, una comunidad ubicada al suroriente de la provincia de Imbabura, específicamente en el cantón Ibarra, la que preserva en sus espacios la tradición del bordado a mano, oficio que inició en 1940 en la hacienda del ex presidente Galo Plaza Lasso, donde su esposa, Rosario Pallares, creó un taller para aprovechar las destrezas de las mujeres de la zona y proporcionar a los hogares de la comuna un ingreso extra”, señaló Irma Chalacán, una emprendedora que expende esta clase de productos en el pasaje “Nuestros Emprendedores”.
Con orgullo manifestó, que no sólo lo hace por llevar el pan a su casa, sino por dar a conocer la identidad y la cultura de su pueblo, su microempresa se denomina “SAME” y oferta: blusas, manteles, cobertores de vasos y botellas, así como también llaveros, carteras y monederos, todos ellos hechos a mano.
En el mismo lugar, también se puede encontrar artesanías con el toque característico de la comunidad de Zuleta, hechas de barro, de cerámica, de yeso y de madera, en las que impregna la naturaleza, la labor de sus hombres y mujeres labrando la tierra, así como también objetos para adornar y suvenires que se pueden obsequiar. ARTEMAX, ofrece esto y mucho más en el pasaje de calle Colón en la ciudad de Ibarra.