El concejal de Quito, Wilson Merino, aseguró que la movilidad en la capital atraviesa un momento crítico, por el que todos los actores viales están en riesgo. El aumento de la siniestralidad evidencia una combinación peligrosa: conductores que no respetan las señales de tránsito, vías en mal estado y controles mínimos por parte de la AMT.

Dijo que basta salir a las calles para ver cómo se ignoran semáforos en rojo y se corretea por pasajeros. El 2 de abril, en el sector de La Magdalena, hubo dos víctimas mortales. A eso se suma la amenaza de transportistas que, pese a incumplir reglas, como permitir que conductores operen incluso con cero puntos en la licencia, ahora buscan imponer horarios de circulación afectando directamente a los usuarios.

El alza en el precio de los combustibles ha sido uno de sus argumentos, pero hasta ahora no han brindado un servicio digno y seguro. Además, el Metro de Quito, llamado a ser una alternativa, ha presentado fallas. Frente a esta situación, la declaratoria de emergencia en la movilidad urbana y rural no una opción extrema, sino una medida necesaria, afirmó Merino.