La omisión también es violencia política. Y no solo contra mí, sino contra las mujeres organizadas que han dedicado su vida a esta lucha. No procesar las adhesiones, pese a que la sanción venció hace 6 meses, vulnera derechos políticos de las mujeres. Que la ciudadanía sepa quién falta a la verdad. Y sobre sus disculpas: no las acepto. Son la prueba que necesitaba mi equipo jurídico, dijo Cabezas.