“La nación es una pirámide humana de explotadores y explotados, su base va del Carchi al Macará y en su cima descansan dulcemente cuatro docenas de familias privilegiadas. Esta explotación soberana de un reducido grupo de afortunados hace de la vida nacional una mentira, una injusticia y una esclavitud” Belisario Quevedo.
Por Marco Tafur Santi
Los acuerdos ministeriales nro. mdt- 2026-046/059, que regula los turnos u horarios especiales de trabajo, es una propuesta que esconde en el fondo la explotación al trabajo. El proceso de dominación oligárquica busca dinamizar la acumulación de capital vía “acuerdo social” con el trabajo.
Propuesta hipòcrita porque se adueñan del tiempo de trabajo y lo distribuyen como a bien le convenga al empresario, en aras de una mayor tasa de ganancia. pues, la lógica del capital es la ganancia y cuanto mayor mejor. se olvidan que las 8 horas diarias laborables no es una dádiva, es producto de una lucha social que costó sudor y sangre.
Decretos-046/059 hipócritas, sí, porque intentan eliminar el pago de horas extras, suplementarias, nocturnas y fines de semana. Atentar las conquistas sociales consagradas en la constitución, es la insensatez del vocero del gobierno. “es una forma de esclavitud simulada”en la era digital.
Los mencionados decretos plantean: “de la distribución de la jornada laboral eficiente para el desarrollo.
… flexibilidad en la distribución del [empo de trabajo, un elemento que se califica como “clave” en la implementación de la reforma”. Intensificar la jornada de trabajo como en el pasado, vale decir exprimir su capacidad física e intelectual y no pagar, es la fórmula mágica del vocero del capital.
“No es que no se pagan las horas extras sino que damos una nueva opción, que sean compensadas con descanso”, dice el ministro de Trabajo (H Burbano). Sin embargo la evidencia internacional confirma que el tiempo de trabajo extenso no es sinónimo de productividad.
La organización internacional del trabajo (oit) afirma : “las jornadas laborales prolongadas se asocian con mayores niveles de fatiga, estrés, enfermedades físicas y mentales, además de disminuir el rendimiento laboral”.
El bienestar de las personas trabajadoras no sólo puede existir en términos económicos, sino debe traducirse en calidad de vida. el trabajo no es una mercancía, es la fuerza que mueve el desarrollo de los países. por ello, comparto la siguiente reflexión:
“Necesitamos humanizar a esta fuerza económica que mueve a nuestro país, dignificar a la clase trabajadora y entender que cuando se sobrecarga de trabajo a una persona, no solamente se le limita su tiempo, su calidad de vida, sino también se compromete su salud física y su salud mental, y necesitamos hablar de eso”.
Geovanna bañuelos (Senadora de México)
No a la esclavitud. no a esta forma de esclavitud simulada en pleno siglo de la revolución tecnológica.