Fausto Giraldo

Iniciada la carrera por llegar a Carondelet, ocho son los binomios presentados, uno de ellos la encabeza una mujer, no todos tienen experiencia en la gestión pública y otros no conocen de manejo empresarial, tampoco es que sepan de políticas públicas y algunos tienen aspectos de orden negativo que pueden ventilarse en este proceso.
No se trata entonces de elegir solo a un presidente, hay varios aspectos que constituyen una candidatura y que deben ser tomados en cuenta por la ciudadanía a la hora de votar.
Un primer aspecto es ¿Quién es y de dónde viene el candidato? Es importante saber su origen territorial, socio económico, político, formativo, profesional.
En estos tiempos de falsificaciones y plagios uno no se sabe si nos hablan con la verdad o como el error cometido por el ex presidente Correa decir que su candidata era una “Manabita de cepa” y ella le desmiente mencionando que es quiteña.
Otro aspecto es su trayectoria de gestión transparente y probidad notoria, no podemos elegir a quienes en su vida han tenido problemas con la justicia, tienen cuentas vigentes y glosas con el Estado y no han subsanado problemas de índole legal en cualquier procedimiento público ejecutado.
Si bien la Ley prohíbe tener relación con empresas Off Shore, las figuritas políticas suelen tener la habilidad para sortear este aspecto con “testaferros”, aunque es muy corto tiempo hay que escarbar muy profundo para identificar las relaciones empresariales y comerciales con lo privado, independientemente que las empresas sean de sus familias, a la final elegiremos un presidente en donde papá, mamá, hermanos, cónyuges, hijos y demás familiares se involucran en la gestión gubernamental.
Importante es considerar el equipo y personal que rodean al candidato, figuras políticas que han tenido conflicto con la justicia, sentenciados por corrupción, acusados de acoso, extorsión, narco lavado, entre otros delitos. Hay algunos personajes de la obscura vida política que pululan en el entorno de algunos candidatos y eso debe hacernos meditar si se merecen o no el voto.
La trayectoria política es un elemento esencial, el estar de partido en partido político, no ser claros y determinados con las decisiones, no mostrar firmeza implica que vamos a elegir a un presidente con toda la indecisión e indefinición política.
Finalmente, el saber a ciencia cierta cuál es su propuesta programática, clara y concreta en torno al que hacer durante este corto periodo de gobierno. El correismo, dicho por el propio Rafael, tiene trazada la línea: una constituyente a su medida, sacar a las autoridades de control puestas por el transitorio CPCCS, dejar insubsistente las sentencias en contra de los revolucionarios y permitir la reelección para su postulación en el 2025. Nada dice sobre qué hacer para enfrentar la inseguridad, falta de empleo y acceso a servicios como salud, educación y seguridad social, entre otros temas de importancia para los ecuatorianos.

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