Por, Marco Tafur S.
USD 19.7 millones de dólares asigna el GAD Ibarra en contrataciones de estudios, investigaciones y servicios técnicos especializados en un año. (PAI, 2022)
Ibarra merece el mínimo respeto por parte de quienes tienen la “suerte de representarnos” democráticamente. Los habitantes del hermoso valle localizado en las faldas norte del imponente Imbabura, verdaderos protagonistas de la historia del pueblo Carangue, quedan anonadados de escándalos de corrupción de las dos últimas administraciones del otrora Ilustre Municipio de la ciudad de Ibarra. Incapaces por solucionar los problemas elementales del ser humano, utilizan la política-económica municipal como la vía fácil a sus ambiciones y placeres materiales.
Son ocho años de desgobierno municipal. Los presupuestos aprobados por los concejos, confirman tal orientación. Tomando como referencia el presupuesto municipal 2022, GAD Ibarra (Plan Anual de Inversiones, 2022), se aprecia pagos por consultorías de casi USD 20 millones de dólares. ¿Ibarreños, se imaginan el monto invertido en consultorías en ocho años? Muchas de ellas sin beneficio de inventario alguno.
No se está contra la consultoría per-se. Llama la atención que autoridades no crea en sus propios profesionales y tenga que pagar por diseños de proyectos de desarrollo local, por cursos de capacitación, promoción de artes y cultura, encuesta sobre inquilinato, actualización de catastros, reactivación económica, fiscalización de adoquinados; consultorías tras consultorías de paso lateral, mercado, delimitación territorial, entre otros, cuando varios de ellos pueden elaborar sus propios técnicos.
¿Para qué contar con una planta numerosa de profesionales, aún con cuarto nivel de educación superior, en el GAD Ibarra? ¿Acaso no significa egresos que pagan los contribuyentes? Ingenieros, arquitectos, economistas, abogados, agrónomos, médicos, tecnólogos, etc, etc, etc, son subutilizados realizando tareas elementales ajenas a su preparación. Capacidad sobra, falta sentido común para organizar funciones y valor su trabajo. Director que pasa se convierte en consultor del GAD, apropiándose de toda información elaborada por sus empleados y trabajadores. Ejemplo, consultoría para actualizar avalúos y catastro; encuesta inquilinato; fiscalizador de obras; varios etc.
Hay que pensar en la unidad de fiscalización municipal que en años anteriores existió y funcionó con éxito en proyectos de adoquinado, agua y alcantarillado, conjuntamente con EMAPA, con el visto bueno del Banco Mundial. Unidad que debe tener un ámbito cantonal y provincial. Por algo se creó el SECAMI. El GAD Ibarra, debe constituir un ejemplo de administración y promotor de servicios de la zona 1 del país.
La teoría económica ortodoxa testifica que, “las necesidades son ilimitadas y los recursos escasos”. En buen romance, no despilfarrar los escasos ingresos registrados en el presupuesto municipal, con pagos innecesarios y sobreprecios, para destinar a mejorar la calidad de vida del ser humano. El común de los mortales se pregunta ¿Cuál es el interés por las consultorías y beneficiarios?
Así, se observa dos consultorías para un mismo proyecto y sin resultados, como es el paso lateral, mercado, camal, laguna Yahuarcocha, caso morejón… No existe un seguimiento peor evaluación del cúmulo de consultorías. ¿Cuál es el beneficio para la ciudad? A las cámaras edilicias les inunda el miedo, el miedo del poder del alcalde o alcaldesa a ser marginados de las cuotas que entrega el poder. No olvidemos “que el poder es efímero”; ¿luego qué?
Con ahorro de USD 10 millones se pudo iniciar la construcción del mercado que la ciudadanía clama; o empezar el plan maestro de agua hasta el año 50; pues, empieza a escasear en varios sectores de la ciudad y cantón. La dignidad del recordado IMI esta mermada por tanta corruptela que, para las entidades de control, como la Contraloría, no pasa nada, desvanecen de un plumazo glosas por USD 2,6 millones de dólares en la administración del otra vez candidato a la alcaldía. igual pasará con las siguientes administraciones. La pregunta del día a día, ¿Quién fiscaliza a la Contraloría?
Solo el poder popular, basada en la organización social es capaz de inmovilizar la corruptela y recuperar la dignidad de los gobiernos central y locales. Es tarea de la sociedad civil y actores políticos honestos, denunciar toda forma de corruptela sin temor a represalias.
“prefiero incomodar con mi honestidad que agradar con mi hipocresía”. @SrkarmaOfc
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