“Ni ciudad de conocimiento ni megaobra. Yachay es un proyecto lleno de problemas e irregularidades”, sentenció la asambleísta Dallyana Passailaigue, integrante de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.
El informe que presentó la legisladora plantea varias inquietudes sobre la asignación y la inyección de presupuesto estatal en la Ciudad del Conocimiento. Cuestionó la implementación de los laboratorios, la construcción de los edificios y las aulas, la inversión extranjera, el nombramiento de las autoridades, el número de estudiantes y el alto número de servidores públicos. “¿Por qué después de invertir mil millones hasta 2017, de los cuales se han ejecutado 347 millones, solo hay 12 aulas y 1010 estudiantes?”, preguntó.
La asambleísta fue enfática en indicar que el dinero pudo invertirse en el desarrollo y la repotenciación de las universidades públicas existentes y de esta forma ampliar los cupos y la plantilla de docentes.
Indicó que el presupuesto asignado para las universidades regionales se redujo 9,4 % y se incrementó el 91,8 % para Yachay. A criterio de la legisladora, la concesión no tiene lógica con la fórmula establecida en la Ley de Educación Superior (Loes) sobre la asignación de recursos a las universidades emblemáticas.