Sobre lo ocurrido el pasado sábado 20 de junio en el centro de Ibarra en donde perdió la vida una joven y quedaron seis personas heridas, la concejala Mirian Ayala, dijo que las instancias gubernamentales y la administración municipal se han pronunciado, pero sus respuestas a la ciudadanía son confusas, reduciendo una problemática social a trámites administrativos que no trascienden de la gestión institucional.
Manifestó que un debate superfluo entre las advertencias y los permisos de realización deja de lado la omisión que se prestó a los puntos de control y revisión de armas, artículos peligrosos y bebidas, que podían precautelar la seguridad de los asistentes, en un momento en que a nivel de país vivimos el más alto índice de inseguridad generado por el crimen organizado.
Como Concejala de Ibarra, considero indispensable que el Municipio, en coordinación con la Policía Nacional y las instituciones competentes, evalúen y fortalezcan los protocolos de seguridad para los eventos públicos, con el objetivo de proteger a las familias ibarreñas. Si desde la administración se proclama que Ibarra vive, que no sea una vida en pánico, anotó.
Ibarra no puede acostumbrarse a la violencia. Debemos trabajar unidos para recuperar nuestros espacios públicos, garantizar la seguridad de la gente y preservar el derecho de la ciudadanía a disfrutar de su ciudad en paz.
Exhorto a las autoridades competentes para que este hecho sea investigado con celeridad, se identifique y sancione a los responsables con todo el rigor de la ley, remarcó la concejala.