El coronel Lucio Gutiérrez, adquirió mucha experiencia y conocimientos en su etapa como edecán de los ex mandatarios Abdalá Bucaram y Fabián Alarcón.
Gutiérrez, quien siempre se destacó en su carrera militar, conoció de cerca el poder y eso le valió para intentar llegar a Carondelet como Presidente, hecho que lo consiguió en el 2003. .
En una entrevista publicada en Diario El Universo en junio del 2000, Gutiérrez admitió que el 5 de febrero de 1997, cuando derrocaron a Abdalá Bucaram y él era su edecán, desconoció las órdenes de defender el Palacio de Gobierno.
“Reuní a los oficiales de la escolta presidencial y decidimos no disparar porque el pueblo quiteño, en representación de los ecuatorianos, exigía la salida de Bucaram”, comentó entonces.
Los edecanes militares desaparecieron hace pocos días, porque una reforma a la Ley de Personal de las Fuerzas Armadas (2014) prohíbe la existencia de edecanes para las autoridades civiles del Estado, a excepción del Presidente, que podrá decidir si tenerlos o no.
El Presidente Rafael Correa no dispondrá de los edecanes en lo que falta de su administración, que concluirá en mayo de 2017.
Los edecanes tenían la misión de coordinar y asesorar actividades relacionadas con la seguridad y protección del Presidente, supervisar de manera permanente el desarrollo de las actividades contempladas en la agenda presidencial, acompañar a todos los eventos oficiales dentro y fuera del país al mandatario, entre otras acciones.
Estos oficiales, eran quienes conocían a profundidad la agenda del mandatario. Junto al secretario privado del Jefe de Estado, eran los únicos que tenían acceso directo al despacho presidencial.