Por Fausto Giraldo
Sí hay una conexión tectónica regional, pero eso no significa que los terremotos de Venezuela y Colombia formen una cadena causal que necesariamente vaya a producir otro terremoto en Ecuador. La distinción es fundamental.
He revisado la información sísmica disponible hoy, 10 de agosto de 2026, incluyendo reportes del Servicio Geológico Colombiano, USGS, GFZ, NASA y el Instituto Geofísico de la EPN.
1. Primero, una precisión importante sobre el terremoto de hoy
El terremoto que se sintió fuertemente en Bogotá no tuvo su epicentro en Bogotá. Los reportes ubican el epicentro cerca de San José del Palmar, Chocó, en el occidente de Colombia.
La magnitud está siendo revisada por las agencias: los reportes más recientes sitúan el evento alrededor de Mw 7,4, con una profundidad cercana a 100–107 km; otros reportes iniciales dieron valores menores. La información seguirá refinándose durante las próximas horas. �
AP News +1
Esto es muy importante para el análisis porque un terremoto de magnitud 7,4 a unos 100 km de profundidad tiene una naturaleza tectónica diferente de un terremoto superficial.
2. ¿Y el terremoto de Venezuela?
Aquí tenemos un dato extraordinariamente interesante.
El 24 de junio de 2026, Venezuela experimentó dos terremotos grandes prácticamente consecutivos:
aproximadamente Mw 7,2
aproximadamente Mw 7,5
separados por unos 39 segundos.
El GFZ confirma el carácter de doblete sísmico y sitúa ambos eventos en el límite entre las placas Caribe y Sudamérica. �
GFZ +1
NASA también documentó mediante interferometría radar la deformación del terreno producida por estos terremotos. �
NASA Science
Por tanto, tenemos:
24 junio → Venezuela: M7,2 + M7,5
10 agosto → Colombia: ~M7,4
Entre ambos acontecimientos han transcurrido aproximadamente 47 días.
La coincidencia temporal llama la atención. Pero científicamente debemos separar coincidencia temporal de causalidad tectónica.
3. ¿Están conectados Venezuela y Colombia?
Mi conclusión: sí existe una conexión geodinámica regional, pero no hay evidencia suficiente para afirmar que Venezuela haya provocado el terremoto colombiano.
Venezuela se encuentra fundamentalmente en el sistema de interacción:
Placa Caribe ↔️ Placa Sudamericana
Los terremotos de junio ocurrieron precisamente en ese límite. �
GFZ +1
Colombia, en cambio, está dentro de una región tectónicamente mucho más compleja, donde interactúan:
Nazca
Sudamérica
Caribe
bloques corticales andinos.
Y aquí aparece la parte realmente interesante para Ecuador.
4. Colombia y Ecuador sí tienen una relación tectónica mucho más directa
La margen occidental de Sudamérica está dominada por la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana.
El USGS describe este límite como un arco de aproximadamente 7.000 km, responsable tanto de la formación de los Andes como de una enorme parte de la actividad sísmica de Colombia, Ecuador, Perú y Chile. La placa Nazca converge hacia Sudamérica a velocidades del orden de 65–80 mm/año según el sector. �
USGS
En Ecuador, el Instituto Geofísico de la EPN establece que Nazca penetra bajo Sudamérica aproximadamente a 56 mm/año y que esta subducción constituye el principal motor de la sismicidad y volcanismo ecuatorianos. �
Instituto Geofísico EPN +1
Por eso el terremoto colombiano de hoy es mucho más relevante para Ecuador desde el punto de vista tectónico que el terremoto venezolano.
5. El elemento que cambia el análisis: la profundidad
Aquí está probablemente la cuestión más importante.
El terremoto de Venezuela fue esencialmente superficial, asociado a fallas de tipo lateral en el límite Caribe–Sudamérica. �
Université de Genève +1
El terremoto colombiano de hoy, en cambio, aparece con una profundidad del orden de 80–107 km, dependiendo de la solución utilizada. �
AP News +1
Eso lo coloca en un contexto tectónico mucho más compatible con la deformación profunda de la región andina y la placa subducida.
Y Ecuador tiene precisamente una importante sismicidad de profundidad intermedia asociada a la placa Nazca.
Por ejemplo, el propio Instituto Geofísico registró el 20 de abril de 2026 un terremoto de Mw 5,2 en Imbabura, a unos 120 km de profundidad, y determinó que su fuente estaba asociada a la placa Nazca en subducción. �
Instituto Geofísico EPN
Esto demuestra que Ecuador está actualmente dentro de un sistema tectónico profundo activo, independientemente de los terremotos de Venezuela y Colombia.
6. ¿Entonces Venezuela pudo “activar” Colombia?
Aquí debemos ser muy cuidadosos.
Existe un fenómeno real denominado transferencia de esfuerzos o stress transfer. Un gran terremoto puede modificar el campo de esfuerzos en las proximidades de otras fallas.
Pero:
no existe una regla según la cual un terremoto M7 en Venezuela produzca después otro M7 en Colombia y posteriormente otro en Ecuador.
La transferencia está fuertemente condicionada por:
distancia;
profundidad;
orientación de la falla;
mecanismo focal;
dirección del desplazamiento;
estado previo de esfuerzos de la falla receptora.
Por ello, dos terremotos separados por cientos o más de mil kilómetros pueden pertenecer al mismo sistema tectónico regional sin que uno sea la causa del otro.
7. ¿Y Ecuador?
Aquí mi evaluación cambia.
No considero científicamente correcto decir:
Venezuela → Colombia → Ecuador
como si estuviéramos ante una secuencia sísmica lineal.
Pero tampoco sería correcto decir que no existe ninguna relación.
La relación real es más compleja:
Caribe/Sudamérica
↓
Andes septentrionales
↓
Colombia
↓
interacción Nazca–Sudamérica
↓
Ecuador
↓
Perú–Chile
Es un enorme sistema tectónico continuo, pero compuesto por múltiples fallas y segmentos con comportamientos diferentes.
8. ¿Aumenta el riesgo de Ecuador después del terremoto colombiano?
Sí puede existir un pequeño cambio de probabilidad, pero no tenemos evidencia suficiente para cuantificarlo como “X %”.
Y esta es una diferencia esencial.
El USGS señala explícitamente que actualmente no existe un método científico capaz de predecir un terremoto importante indicando simultáneamente fecha, lugar y magnitud. Lo que sí puede calcularse es el peligro/probabilidad estadística en determinados períodos. �
USGS
Por tanto, si alguien dijera:
“Después del terremoto de Colombia hay un 70 % de posibilidades de que Ecuador tenga un terremoto en los próximos 10 días”
eso no sería científicamente defendible con los datos disponibles.
9. Pero sí podemos construir un escenario probabilístico
Yo lo dividiría en tres niveles.
Escenario
Evaluación
Nuevas réplicas en Colombia
Alta probabilidad
Actividad sísmica adicional en el norte de Ecuador
Posible / vigilancia elevada
Ecuador experimentando un M6+ en las próximas semanas
Posible, pero no demostrablemente causado por Colombia
Ecuador experimentando un M7+ específicamente por estos dos terremotos
No cuantificable científicamente
Un gran terremoto ecuatoriano en algún momento futuro
Riesgo real y estructuralmente elevado, independientemente de Venezuela/Colombia
10. ¿Por qué Ecuador tiene un riesgo sísmico propio tan importante?
Porque Ecuador no necesita que Colombia “dispare” un terremoto para estar bajo tensión tectónica.
La placa Nazca está entrando permanentemente debajo de Sudamérica.
El Instituto Geofísico señala que los terremotos grandes ecuatorianos se producen principalmente:
en la interfaz Nazca–Sudamérica;
en fallas corticales;
dentro de la placa Nazca a profundidad intermedia.
Además, el sistema de fallas Chingual–Cosanga–Pallatanga–Puná (CCPP) constituye otra fuente importante de peligro sísmico. �
Instituto Geofísico EPN +1
Y Ecuador tiene antecedentes extraordinariamente importantes:
1906 → Mw 8,6–8,8
1942 → Mw 7,8
1958 → Mw 7,7–7,8
1979 → Mw 8,1
2016 → Mw 7,8
El propio Instituto Geofísico identifica estos terremotos como producto del sistema de subducción Nazca–Sudamérica. �
Instituto Geofísico EPN +1
11. ¿Qué dice realmente la estadística de peligro sísmico?
Aquí podemos hacer una distinción muy útil.
El Instituto Geofísico utiliza PSHA —Probabilistic Seismic Hazard Analysis—, que permite calcular la probabilidad de que un determinado nivel de movimiento del suelo sea excedido durante determinado período.
Por ejemplo:
475 años de período de retorno → 10 % de probabilidad de excedencia en 50 años.
Y:
2.475 años → 2 % de probabilidad de excedencia en 50 años. �
Instituto Geofísico EPN
Pero atención:
Eso NO significa:
“Habrá un terremoto cada 475 años.”
Significa que existe una determinada probabilidad estadística de superar un determinado nivel de aceleración del suelo dentro de una ventana temporal.
Es una diferencia fundamental.
12. ¿Podemos calcular un “tiempo de previsión”?
Aquí la respuesta científica es sorprendente:
No podemos calcular una fecha de terremoto.
No existe actualmente un método científicamente validado para decir:
“Entre el 15 y el 30 de septiembre ocurrirá un terremoto M7 en Ecuador.”
Eso sería predicción determinista y no está disponible.
Pero sí podemos establecer ventanas de vigilancia.
Y aquí propongo un esquema técnicamente razonable:
Ventana 1 — 0 a 7 días
Principalmente vigilancia de:
réplicas colombianas;
migración espacial de sismicidad;
profundidad;
mecanismos focales;
actividad en Nariño–Putumayo–Carchi;
actividad en el norte de Ecuador.
Ventana 2 — 7 a 30 días
Observar si existe:
aumento anormal de frecuencia sísmica;
concentración de eventos;
migración hacia el sur;
incremento de magnitudes;
actividad profunda en la placa Nazca.
Ventana 3 — 1 a 3 meses
Pero ninguna de estas ventanas constituye una predicción.
13. Hay algo todavía más interesante
El terremoto colombiano de hoy ya fue sentido en Ecuador.
Esto no significa que Ecuador haya tenido necesariamente un terremoto independiente: significa que las ondas sísmicas del evento colombiano se propagaron hasta territorio ecuatoriano.
Reportes indican percepción en sectores de Pichincha e Imbabura. �
Cadena SER
Por tanto debemos distinguir:
A. ondas sísmicas que llegan desde Colombia
de
B. un terremoto originado en Ecuador.
Son fenómenos completamente diferentes.
14. ¿Qué papel juega el “Cinturón de Fuego del Pacífico”?
Aquí también conviene corregir una idea frecuente.
El Cinturón de Fuego del Pacífico no es una única falla.
Es un enorme conjunto de límites de placas, zonas de subducción, fallas y volcanes alrededor del Pacífico.
Ecuador sí forma parte de este gran sistema sísmico-volcánico debido a la subducción de Nazca.
Venezuela, en cambio, no está en el tramo propiamente pacífico del Cinturón de Fuego. Su terremoto de junio se produjo fundamentalmente en el límite Caribe–Sudamérica. �
GFZ +1
Por eso sería incorrecto construir una línea:
Venezuela → Colombia → Ecuador
simplemente siguiendo el “Cinturón de Fuego”.
La conexión real es tectónica regional, no una línea de fuego que avance país por país.
15. Mi evaluación técnica final
Si tuviera que convertir todo esto en una matriz de riesgo:
🟢 Venezuela → Ecuador
Conexión causal directa: baja/no demostrada.
Ambos pertenecen al contexto tectónico sudamericano, pero el terremoto venezolano se produjo principalmente en el sistema Caribe–Sudamérica.
🟡 Colombia → Ecuador
Conexión tectónica: alta.
Aquí sí estamos ante una región geodinámica estrechamente relacionada con el sistema andino y la subducción de Nazca.
🟡 Probabilidad de actividad sísmica ecuatoriana después del evento colombiano
No puede descartarse y merece vigilancia, particularmente en el norte del país.
Pero no existe evidencia suficiente para convertir esa posibilidad en una probabilidad porcentual específica.
🔴 Probabilidad de poder anticipar una fecha
Prácticamente cero con la ciencia disponible actualmente.
No podemos decir “Ecuador tendrá un terremoto dentro de X días”.
16. Mi hipótesis de trabajo
Si tuviera que formular una hipótesis científica para monitoreo, sería esta:
Los terremotos de Venezuela y Colombia no deben interpretarse como una secuencia determinista que esté desplazándose hacia Ecuador. Sin embargo, el terremoto colombiano constituye un evento tectónicamente más relevante para el norte ecuatoriano porque ocurre dentro del complejo sistema andino asociado a la interacción de las placas Nazca, Sudamérica y Caribe. Por ello, durante las próximas semanas es razonable incrementar la vigilancia de la sismicidad en Nariño, Putumayo, Carchi, Imbabura y la zona norte de la interfaz de subducción ecuatoriana.
Y hay una segunda conclusión todavía más importante:
El riesgo sísmico de Ecuador ya era elevado antes de los terremotos de Venezuela y Colombia; estos eventos no son necesarios para explicar la existencia de ese peligro.
El propio Instituto Geofísico considera elevada la amenaza sísmica ecuatoriana por la subducción de Nazca y dispone de modelos probabilísticos específicos para el territorio nacional. �
Instituto Geofísico EPN
Una advertencia metodológica
No asignaría un porcentaje como “30 %, 50 % o 70 %” a la posibilidad de un terremoto ecuatoriano en los próximos días: sería dar una falsa precisión. La ciencia actual no permite convertir estos tres eventos en una probabilidad temporal de ese tipo. Lo que sí podemos hacer —y sería mucho más interesante— es construir un modelo prospectivo para Ecuador, utilizando los terremotos de Venezuela del 24 de junio, el terremoto colombiano del 10 de agosto, la profundidad y mecanismos focales, la distribución histórica de sismos en Carchi–Imbabura–Pichincha–Nariño, la subducción de Nazca y los períodos de recurrencia de los grandes terremotos ecuatorianos.
Ese modelo podría producir tres escenarios: bajo, intermedio y alto, y establecer ventanas de vigilancia de 7, 30, 90 días y 1 año, sin presentarlas falsamente como predicciones deterministas. Ese sería, en mi criterio, el análisis técnicamente más sólido.