Es paciente de una enfermedad grave, fue al hospital regional del IESS en Ibarra para que le hagan una limpieza y curación de un cateter, pero los funcionarios médicos le indicaron que vaya a Quito donde le colocaron este implemento porque aquí no habían los equipos necesarios.
La señora enferma tuvo que acudir al sector privado, porque en el IESS, ni siquiera la revisaron, acudió al hospital de la UTN, ahí le hicieron una limpieza del sitio por donde ingresa el cateter, le cambiaron de funda, pero a un costo de 55 dólares.
Así hay muchos casos de afiliados que tienen que acudir a clínicas privadas, en virtud de que en Imbabura, no hay los equipos necesarios para los tratamientos. La pregunta es ¿ qué pasa con los pacientes que no tienen recursos para ir a casas de salud privadas?.