En un contexto marcado por racionamientos eléctricos recientes, presión fiscal y debate constitucional sobre el rol del Estado en el sector energético, Ecuador abrirá un espacio de discusión de alto nivel con impacto regional: ExpoEnergía & Energy Summit Ecuador 2026, que se celebrará el 4 y 5 de marzo en el Centro de Convenciones Metropolitano de Quito.
Organizado por la Asociación Ecuatoriana de Energías Renovables y Eficiencia Energética (AEEREE), el encuentro se proyecta como la principal plataforma del país para articular inversión, regulación, innovación tecnológica y financiamiento climático en un momento en que la transición energética dejó de ser un discurso ambiental para convertirse en una urgencia económica.
Ecuador mantiene una matriz eléctrica con una dependencia hidroeléctrica de entre el 70 % y 72 %, una fortaleza estructural que, sin embargo, lo ha expuesto a eventos severos de estiaje y variabilidad climática. La crisis energética vivida en 2024 y 2025 reveló vulnerabilidades en planificación, diversificación e infraestructura, acelerando la necesidad de reformas regulatorias y nuevos esquemas de participación privada.
“El país necesita planificación de largo plazo, reglas claras y articulación público–privada. No podemos seguir reaccionando a la crisis”, sostiene Eduardo Rosero, presidente de AEEREE. “La transición energética es una oportunidad para generar empleo, atraer capital y fortalecer la competitividad industrial”.