IBARRA.- Richard Calderón y Paolina Vercoutère Quinche, prefecto y viceprefecta, asumieron sus funciones para los próximos 4 años, lo hicieron con una rueda de prensa y no con una sesión solemne o un acto ancestral como se estila en otras provincias.
Temprano en la mañana, las nuevas autoridades en el minuto cívico, junto a su equipo de trabajo, se presentaron ante los trabajadores de la institución a quienes hicieron saber a grandes rasgos sus objetivos de trabajo en procura de mejorar la calidad de vida de los imbabureños e imbabureñas.
Hicieron un llamado a los obreros a arrimar el hombro, precisamente, para concretar cada una de las tareas trazadas en la nueva administración que presenta un rostro cercano a la ciudadanía. Similar acto se cumplió en las instalaciones del edificio principal de la Prefectura. Allí, las autoridades recibieron el saludo del representante de los funcionarios, Roberto López, quien destacó la importancia de una labor enfocada a los resultados y la calidad de los servicios, tomando en cuenta el valor que tiene el talento humano
Así mismo, el Prefecto y la Viceprecta se mostraron abiertos a impulsar acciones en un ambiente de armonía y de respeto, con la mira puesta en cambiar la realidad de la provincia, siendo consecuentes con lo que aspiran los pobladores.
RUEDA DE PRENSA
La viceprefecta se refirió ampliamente a la tarea que emprenderá, desde el espacio de la política social e inclusiva, tomando como base al Patronato, el cual tendrá, según sus palabras, un giro total en su función.
También se hará cargo del impulso de los proyectos, desde el área de la cooperación internacional. El prefecto, en su intervención, señaló que la eficiencia, la transparencia y la honradez serán el pilar de esta administración. “Hay problemas que exigen aportar para encontrar soluciones y para ello es necesario establecer acuerdos con los municipios, gobiernos parroquiales y el Gobierno Central, siendo este último el llamado a dar respuesta a proyectos de gran trascendencia para Imbabura, como la reactivación del ferrocarril, la operación de Yachay, el asfaltado de la vía Otavalo – Selva Alegre – Quinindé, entre otros”. “Imbabura tiene problemas en la vialidad, es la más atrasada, y hay que señalar que las vías no solo sirven para la movilización, sino son vínculos que marcan el progreso de los territorios.
Se requiere una intervención estructural urgente, el porcentaje de asfaltados es el más bajo del país, por ello es indispensable trabajar con mayor efectividad y si hay limitaciones de orden económico, queda como alternativa la gestión. En resumen, todas las competencias que tiene que ver con la Prefectura van a estar alineadas con lo que la ciudadanía espera, para hablar de un verdadero desarrollo”, dijo el titular del organismo, enfatizando que se debe hacer esfuerzos para reducir el gasto corriente a fin de que la mayor parte del presupuesto sea destinado a la inversión en obras.

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