El Pleno de la Asamblea Nacional tramitó, en segundo debate, el Proyecto de Ley Reformatoria a la Ley de Prevención, Protección y Atención Integral de las Personas con Diabetes, cuyo objetivo es modernizar la legislación ecuatoriana frente al incremento de esta enfermedad y alinearla con los avances científicos y las políticas públicas contemporáneas.

Al término de la sesión, se dispuso que la Comisión del Derecho a la Salud analice la incorporación de las observaciones formuladas durante el debate y elabore el texto final para votación, el cual deberá ser remitido a la Presidencia del Legislativo en un plazo máximo de ocho días.

Durante el tratamiento de esta reforma, considerada prioritaria, el presidente de la comisión, Juan José Reyes, subrayó la urgencia de actualizar el marco legal vigente desde 2004, con el fin de enfrentar de manera integral la diabetes en el Ecuador.

La propuesta plantea fortalecer la prevención, garantizar la protección de derechos y mejorar la atención integral, reconociendo al Ministerio de Salud Pública como autoridad rectora. Asimismo, promueve la educación en salud, impulsa la investigación y establece medidas para prevenir la discriminación, especialmente en los ámbitos laboral, educativo y en el acceso a seguros. El objetivo es transitar de un enfoque reactivo a uno preventivo, mejorar la calidad de vida de quienes viven con diabetes y proteger el derecho a la salud de la población.

Reyes enfatizó que la diabetes es una realidad cercana para muchas familias y una enfermedad que nadie quisiera padecer. A nivel global, más de 589 millones de adultos viven con esta condición, según la Federación Internacional de Diabetes. En Ecuador, los casos han crecido de manera sostenida, superando los 552 mil en 2024, con proyecciones preocupantes hacia 2050. Este incremento está asociado a factores como el envejecimiento poblacional, el sobrepeso, la obesidad y la inactividad física.

Frente a este panorama, la prevención se posiciona como la herramienta más eficaz. La adopción de hábitos saludables, como una alimentación equilibrada y la práctica regular de actividad física, no solo contribuye a evitar la diabetes, sino también otras enfermedades crónicas. Iniciativas como el programa “Actívate” fomentan estos cambios en la ciudadanía.

Asimismo, se destacó la importancia de contar con datos actualizados sobre prevalencia, incidencia y factores de riesgo, lo que permitirá diseñar políticas públicas más efectivas, anticipar las necesidades del sistema de salud y garantizar el acceso oportuno a medicamentos e insumos. En este contexto, se recalcó que la prevención no solo salva vidas, sino que también resulta más eficiente y menos costosa que el tratamiento de complicaciones.