Vicente Reinoso, es un artesano de las correas de cuero, originario de Cotacachi, tiene 76 años, siempre acudía a las entidades públicas a vender su producto, trata de recuperarse luego del atropellamiento que sufrió en octubre del 2016. Sus amigos y clientes no sabíamos que había pasado con el “correíta” como le llaman y hoy aparece con un andador para contarnos su historia.
Me iba al Supermaxi a realizar una compra de cuchillas para las correas, al cruzar la avenida Mariano Acosta, el taxista que estaba detrás de un bus, da retro rápidamente y me pasa con la llanta en la pierna derecha, alcancé a mover la pierna izquierda, pero ahí perdí el conocimiento.
El taxista vestía de negro y gafas obscuras, ese momento estaba hablando por celular, no me vio, con velocidad, vino hacia mí, me atropelló con la llanta delantera
Me quebró la pierna, me sacó a la calzada, perdí el sentido, no me ayudó para nada, no sé quién será, las cámaras de video apuntaban a otro lado,
La policía me lleva al hospital del IESS, la pierna estaba quebrada en tres partes, me taladraron el hueso para ponerme unos tutores, ya es casi un año que no puedo recuperarme.
Desde hace casi un año estoy con este andador que me ayuda a caminar, pero hago fuerza y me duelen ambos brazos, ya no puedo trabajar como antes.
Pido una ayuda, para las recetas que son caras, la crema cuesta 43 dólares, espero que la ciudadanía me ayude comprando las correas; tengo 76 años, tendría que utilizar un bastón para poder caminar.