Lo que pasa en la prensa nacional es lo que sucede en la práctica en el país, un Ecuador bicentralista, en donde solo interesa Quito y Guayaquil, allí están concentrados todos los poderes y las decisiones, mientras tanto el resto de ciudades y provincias son miradas como pequeñas, subdesarrolladas, ni siquiera en vías de desarrollo.

Hay una tendencia en la prensa del país a destacar lo extraño, lo malo, lo sensacionalista que se produce en las mal llamadas “provincias chicas”, de allí salen las noticias de terremotos, contaminación de agua, fenómenos físicos, siniestros, drogas, que el alcalde habla de las “enganchadoras”,  pero cosas buenas u otros hechos no tienen relevancia, es decir como que se buscara solo lo malo, lo sensacionalista y una clara referencia de que las cosas negativas se producen en los “pueblos chicos”.

A la prensa del país, lo que le hace falta es abrirse más al país, a las provincias, a conocer otras realidades, a que se abran a otros personajes, a otras historias.

Es lo que sucede en la política, con los candidatos, ellos prefieren a los sitios donde se dan votos, donde pueden captar más electores y bajo esa óptica, esa perspectiva seguirán los “chicos” abandonados frente a los grandes, no se piensa en sentido nacional de país, nos unimos solo para festejar el triunfo de la selección de fútbol, pero vista la realidad, hay atomización y no existe unidad ni consensos al momento de tomar decisiones.

 

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