Por: Gabriel Hurtado Valencia

La sociedad civil no puede acabar con un ejército, lo más probable es que el ejército acabe con los civiles, pues, ellos tienen las armas, las que son compradas con el dinero del pueblo. El sueldo de la fuerza pública es dinero que le pertenece a todos los ciudadanos de una nación.

En la guerra los soldados matan a sus madres, hijos, mujeres, a sus familiares. Reparemos en la realidad que los países invierten varias veces más en la compra de armas para la fuerza pública que para invertir en la educación. Claro que seguramente pensando en que las fuerzas armadas de un país tienen a su cargo la defensa del territorio nacional.

¿Quiénes son los garantes de la paz mundial? ¿Ser garante de la paz consiste en dar dinero prestado a una de las naciones en conflicto para que resista? Se habla de una cifra de más de 116.000 millones de dólares para ayudar a Ucrania para que pueda enfrentar a Rusia. Pero el mundo no ha escuchado de la conformación de una comisión integrada por: el papa, el secretario general de la ONU, el representante de la Unión Europea, el presidente de los Estados Unidos, el presidente chino, entre otros líderes importantes del mundo para realizar una visita, de alto impacto mediático, a los presidentes de las naciones enfrentadas y encontrar el camino de la paz.

Lo que vemos son declaraciones según las conveniencias. La verdad es que Rusia podrá resistir todo el tiempo, mientras que Ucrania solo podrá hacerlo con créditos recibidos de otros países. Es lamentable que aún los cerebros modernos sigan pensando que: “Para conseguir la paz es necesario prepararse para la guerra”.

Iniciamos este artículo diciendo que no podemos acabar con los soldados, pero no olvidemos que los soldados actuales no son eternos, de modo que debemos pensar en los soldados del futuro; y de un futuro no muy lejano. Los nuevos soldados deberán ser personas que cultiven el amor a los demás a alto nivel. Para los soldados del futuro la guerra no será ni un medio ni un fin para conseguir la paz. Entre las misiones de los soldados del futuro estarán: Ayudar a la educación de todo el país, ayudar en desastres naturales, contribuir a la seguridad interna, investigaciones, salud, entre muchas otras misiones que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.

Que en el futuro no se condecore a un soldado por su valor en combate, sino por su inteligencia al servicio de su país. Que los soldados sean condecorados y ascendido de rango por su aporte a la ciencia y a la tecnología, por su entrega a las causas más nobles de su nación. Es verdad que esto parece no tener sentido, toda vez que todos tenemos registrado que el soldado está hecho para la guerra, para matar al prójimo en batalla; de tal manera que esto que decimos no pasa de ser algo utópico. Pero recordemos que Panamá tuvo un ejército, hoy no lo tiene, y no por esto ha perdido la dignidad de Estado Nación.

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