La inteligencia artificial (IA) pasó de ser una innovación emergente para convertirse en una herramienta cotidiana que impulsa desde el aprendizaje y la creación de contenido hasta la resolución de tareas complejas. Este crecimiento también se refleja en el ámbito empresarial: de acuerdo con el AI Index Report 2025 de la Universidad de Stanford, el 78% de las organizaciones en el mundo ya utiliza IA, frente al 55% registrado un año antes, consolidándola como una tecnología clave para la productividad, la innovación y el desarrollo económico.

Pero el mayor cambio ya no ocurre únicamente en las empresas. Un estudio global realizado por Google e Ipsos en 21 países revela que el 62% de las personas ya utiliza asistentes de inteligencia artificial, mientras que el 74% de los usuarios afirma que su principal motivación es aprender algo nuevo o comprender temas complejos, superando por primera vez el uso con fines de entretenimiento. Entre los estudiantes mayores de 18 años, la adopción alcanza el 85%, y sus principales aplicaciones son el apoyo a tareas académicas, la comprensión de conceptos complejos y el desarrollo de nuevas habilidades.

Hoy la inteligencia artificial generativa va mucho más allá de encontrar información: interpreta instrucciones, genera contenido, sintetiza conocimiento y resuelve tareas complejas en segundos. Este avance convierte a la alfabetización en IA en una nueva competencia digital. Organismos como la UNESCO advierten que el reto ya no será únicamente contar con acceso a internet, sino desarrollar pensamiento crítico, proteger los datos personales y utilizar estas herramientas de forma segura, ética y responsable.

Para Netlife, este escenario reafirma que la conectividad va mucho más allá de brindar acceso a internet. Una infraestructura digital robusta y de alta velocidad es el habilitador que permite acceder a las herramientas que impulsan la nueva economía digital. Sin embargo, el verdadero impacto de esta transformación dependerá de la capacidad de las personas para convertir esa conectividad en conocimiento, innovación y oportunidades de desarrollo.

“La conversación ya no es si vamos a convivir con la inteligencia artificial, sino cómo queremos hacerlo. Las personas que desarrollen pensamiento crítico, habilidades digitales y una cultura de ciberseguridad tendrán una ventaja significativa para estudiar, trabajar y emprender en la nueva economía digital. La conectividad es el punto de partida, pero la verdadera transformación ocurre cuando mejoramos la calidad de vida con conocimiento y oportunidades para el país”, señaló Jonathan Villacis, Gerente Nacional de Tecnología de Netlife.

En este contexto, Netlife comparte cinco recomendaciones para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial de forma segura y responsable:

  • Verifique siempre la información. Aunque la inteligencia artificial evoluciona constantemente, puede generar respuestas imprecisas, desactualizadas o incluso información incorrecta. Contrastar los datos con fuentes oficiales y confiables continúa siendo una práctica indispensable.
  • Proteja su información personal y fortalezca su ciberseguridad. Evite compartir contraseñas, datos bancarios, documentos confidenciales, información de clientes o archivos estratégicos en plataformas abiertas de inteligencia artificial. Antes de cargar información, revise las políticas de privacidad de la herramienta y utilice soluciones seguras cuando trabaje con datos sensibles.
  • Aproveche el potencial de la IA y supervíselo. Estas herramientas potencian la productividad, la creatividad y la capacidad de análisis, pero el juicio crítico, la toma de decisiones, la ética y la responsabilidad siguen siendo competencias exclusivamente humanas.
  • Promueva un uso ético y transparente. Respetar la propiedad intelectual, reconocer cuándo un contenido fue generado con inteligencia artificial y utilizar estas tecnologías con honestidad fortalece la confianza y contribuye a construir un entorno digital más seguro y responsable.
  • Atrévase a experimentar y aprender con inteligencia artificial.No tema incorporar estas herramientas en su vida diaria, ya sea para aprender, crear, resolver problemas o agilizar tareas. La mejor manera de comprender su potencial es utilizarlas de forma responsable, con curiosidad, pensamiento crítico y disposición para seguir aprendiendo en un entorno tecnológico en constante evolución.