La noche del martes 30 de junio de 2026, una familia fue sorprendida dentro de su vivienda en el sector de El Pinar Bajo, al norte de Quito. Varios sujetos, cubiertos con guantes y pasamontañas, habrían ingresado violentamente al inmueble, portando armas de fuego, para intimidar a sus ocupantes y obligarlos a abrir una caja fuerte.

El hecho ocurrió aproximadamente a las 20h30, en una vivienda ubicada en las calles Manuel Valdiviezo y avenida Brasil. Según la alerta conocida a través del ECU 911, los antisociales sustrajeron una considerable suma de dinero, teléfonos celulares, joyas, objetos de valor, documentos personales y otros bienes.

Desde ese momento, la Policía Nacional del Ecuador, a través de la Policía Judicial del Distrito Metropolitano de Quito, activó un proceso investigativo inmediato. El objetivo era ubicar a los presuntos responsables y recuperar los indicios relacionados con este hecho delictivo.

Una de las primeras pistas surgió a partir del rastreo tecnológico de uno de los teléfonos celulares sustraídos. El seguimiento se mantuvo durante la noche y la madrugada del día siguiente, con varias ubicaciones registradas dentro del Distrito Metropolitano de Quito.

Aproximadamente a las 16h30 del miércoles 01 de julio, el sistema de geolocalización permitió ubicar el dispositivo en las calles Hernán Fierro y Rafael Troya, sector La Tola, en el distrito Manuela Sáenz.

Con esta información, equipos investigativos de la Policía Judicial acudieron al lugar junto a las víctimas. En el sitio localizaron un vehículo marca Kia Soluto, color negro, estacionado en la vía pública, con dos ocupantes en su interior.

Tras identificarse como servidores policiales y realizar el registro correspondiente, los uniformados encontraron un bolso que contenía varios teléfonos celulares de diferentes marcas y modelos. Además, en la guantera del automotor se hallaron varios relojes cuya procedencia no pudo ser justificada por los ocupantes.

Durante la intervención, tres teléfonos celulares fueron plenamente reconocidos por las víctimas como parte de los bienes sustraídos durante el asalto al domicilio.

Ante estos elementos y al tratarse de una presunta infracción flagrante, los servidores policiales procedieron a la aprehensión de dos ciudadanos ecuatorianos, garantizando en todo momento el respeto a sus derechos constitucionales y precautelando su integridad física.

Los ciudadanos aprehendidos son:

  • César T., de 37 años de edad, quien no registra procesos judiciales.
  • Anderson S., de 38 años de edad, quien registra procesos judiciales por robo.Como resultado de la intervención policial, se levantaron como indicios:
    • 01 vehículo aprehendido.
    • 09 terminales móviles.
    • 05 relojes.

    Los aprehendidos fueron puestos a órdenes de la autoridad competente, mientras que los indicios asociativos fueron ingresados bajo cadena de custodia en la UNAIE-DMQ, para las pericias e investigaciones correspondientes.

    Este procedimiento se desarrolló en el marco de la Estrategia Operacional 3D, orientada a debilitar, desorganizar y desarticular las estructuras criminales que afectan la seguridad ciudadana.

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