Ayuda en Acción asume el reto de construir 19 sistemas de agua potable en 4 provincias (Azuay, Carchi, Cotopaxi y Morona Santiago), durante 20 meses, para que 10.000 personas accedan a agua limpia y segura en Ecuador.
En el marco del conversatorio “Oportunidades que Cambian Vidas”, donde Ayuda en Acción convocó a beneficiarios de sus programas, a su Embajador de buena voluntad Roberto Manrique, y a la iniciativa “Sumar Juntos” a compartir sus experiencias alrededor del poder de las oportunidades, como es el agua en las zonas rurales, y por eso, lanzó el Reto 10 K, que busca combatir la brecha de acceso a agua potable que existe en el país.
En Ecuador, 3 de cada 10 personas aún no cuentan con agua limpia y segura, y el 36,7% de niñas y niños (<5 años) consume agua contaminada con heces fecales, lo cual es una de las principales causas de la desnutrición crónica infantil en el país, además 5 de cada 10 hogares rurales no cuentan con agua potable, afectando su salud, su productividad y perpetuando su situación de pobreza. Con el fin de combatir esta realidad, y en un esfuerzo sin precedentes para transformar la vida de miles de personas, la ONG internacional Ayuda en Acción inició su Reto 10K, un ambicioso proyecto que busca garantizar el acceso a agua limpia, segura y potable para 10.000 personas en 21 comunidades rurales de las provincias de Azuay, Carchi, Cotopaxi y Morona Santiago, en Ecuador, que históricamente han permanecido excluidas del desarrollo. El Reto 10K es más que un proyecto, es una promesa de equidad y desarrollo para las comunidades que han enfrentado desafíos históricos en la obtención de agua limpia y segura. En un plazo de 20 meses, esta iniciativa se compromete a construir 19 sistemas de agua que no solo cambiarán vidas, sino que también garantizarán que el acceso al agua deje de ser un privilegio, y se convierta en una oportunidad de desarrollo para estas comunidades. Además, la iniciativa impulsará el empoderamiento comunitario y la sostenibilidad de los sistemas de agua a través de acciones de protección medio ambiental como el cercado y la reforestación de las zonas de recarga hídrica, la capacitación a las comunidades sobre el cuidado del agua, y el fortalecimiento de las Juntas Administradoras del Agua mediante la Escuela Nacional del Agua de Ayuda en Acción.