Fomentar la expansión y diversificación del comercio entre Ecuador y China, eliminar las barreras al comercio y facilitar la circulación transfronteriza de mercancías es el objeto del Tratado de Libre Comercio (TLC) que el Pleno de la Asamblea Nacional aprobó, con 76 votos afirmativos.
De acuerdo con el informe elaborado en la Comisión de Relaciones Internacionales, el TLC con China está diseñado para impulsar el crecimiento económico y promover inversiones en ambos países, lo cual puede conducir a la generación de empleo y al desarrollo de nuevas industrias y sectores.
Asimismo, se puede acceder a un mercado más amplio, reduce costos y mejora la competitividad y productividad.
En el debate, el presidente del Parlamento, Henry Kronfle Kozhaya resaltó que en el convenio constan más de 800 exclusiones negociadas para proteger la industria local; se prevé que el 71 % de las exportaciones corresponderán a las Mipymes, organizaciones de la economía popular y solidaria, y artesanos; además se generarán más de 50 mil empleos directos.
Sobre el tema ambiental, subrayó que el TLC respeta todas las condiciones y convenios nacionales e internacionales en materia ambiental y de soberanía del país. “Es un tema altamente técnico que potencia el crecimiento productivo del país”, agregó.
46 legisladores intervinieron en el debate para expresar la necesidad de fortalecer el desarrollo productivo del país, la protección de los sectores económicos más débiles; y, el respeto al medio ambiente y a los derechos de los trabajadores, para lo cual el Estado debe implementar regulación y controles oportunos que eviten que el Tratado afecte al crecimiento del Ecuador.