Se cumplieron 10 años del secuestro extorsivo del profesional ibarreño, Marcelo Muñoz Loza, quien pese a los esfuerzos de la familia para lograr que regrese a la libertad, con sus seres queridos, no ha sido posible.
El caso del plagio de Marcelo lo conocieron los gobiernos de Rafael Correa y Lenin Moreno, pero ha transcurrido una década y no hay ningún resultado positivo y no hay ninguna comunicación con sus captores.
Marcelo Muñoz el 1 de junio del 2013 fue secuestrado en su casa de Yahuarcocha junto a su esposa Yolanda Buitrón y sus padres, finalmente los delincuentes se llevaron a la pareja de esposos a un sitio que hasta el momento se desconoce; ese fue el inicio del calvario que viven los familiares del profesional ibarreño
Yolanda Buitrón fue liberada unos meses después de aquel junio del 2013, el objetivo de los secuestradores era que ella consiga la fuerte suma de dinero que pedían sus captores.
Luego, la familia entrega a los plagiadores el dinero exigido, pero Muñoz Loza no es liberado. En el año 2014 se corta la comunicación con este grupo delincuencial que sería del ELN, aunque esta organizaciòn lo desmintiò.
Yolanda Buitrón y su esposo, Marcelo Muñoz, ambos de 56 años, fueron secuestrados por un grupo subversivo de Colombia en la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura
En entrevista a El Universo, Yolanda Buitrón en el año 2018 señalaba: “Recuerdo que era sábado, fuimos con mi esposo a caminar a la laguna de Yahuarcocha, luego de hacer deporte fuimos a una propiedad de mis suegros en el mismo sector, y de un momento a otro llegaron cinco sujetos, incluida una mujer, fuertemente armados
Allí nos sometieron, maniataron a mis suegros y nos subieron al balde de una camioneta.
En el ingreso norte de Ibarra, en el sector del botadero de basura, en Socapamba cambiaron de vehículo y emprendieron la marcha por la Panamericana norte. Horas después abandonaron el carro y los internaron en la selva.
“Allí estaba un hombre que parecía el jefe de los captores. Nos dijo que en Colombia hay muchos grupos subversivos y que era uno de ellos”.,
Internados en la selva pasaron 15 días, cuando los captores les solicitaron una fuerte suma de dinero y los separaron.
Días después del secuestro, me liberaron para que reúna el dinero, me dejaron en un puente, en el sector de Cachaco, a unos 10 minutos de la vía Ibarra-San Lorenzo.
Me dieron un chip y veinte dólares. A los tres días se comunicaron pidiendo el dinero.,
Seis meses después, luego de varias llamadas, en febrero de 2014, los secuestradores dieron una dirección en Colombia para que entreguen el dinero. “Entregamos el dinero, nos dijeron que mi esposo esa misma noche o en la madrugada iba a ser liberado, pero no fue así”.
En mayo y noviembre del 2014 llamaron a pedir más dinero, pero ella había pedido prueba de vida, pero hasta hoy no se han vuelto a comunicar. (Foto Juicio crudo)