Sobre el caso del joven Andrés Padilla que recibió un disparo en los hechos violentos de agosto del 2018 en Mascarilla, la Fiscalía en base al informe del perito Diego Peñafiel, establece que el agente policial no tenía la necesidad de usar un arma letal, pues en el momento que ocurrió la detonación, no se verifica la inminencia de una agresión violenta en contra del uniformado.
Según el perito, el disparo se produjo a unos cuatro metros de distancia, después de que Padilla agrediera con sus puños al policía y cuando la víctima estaba de espaldas.
El resultado de las pericias determina que la munición usada ese día salió del arma del agente, además hallaron restos de pólvora en las manos del policía, quien en el parte por él mismo elaborado, dijo que tuvo que disparar su pistola en uso de su legítima defensa, porque sintió que su vida estaba en riesgo.
El 23 de Agosto del 2018, un Juez de la Unidad Penal de Ibarra, lama a juicio al cabo primero Diego V., del GOE, como autor del delito de extralimitación en la ejecución de un acto de servicio.