Por: Marco Flammarión Meneses Email: arcano9192@hotmail.com

 

 

“Imbabura, tus cielos azules

Y tus lagos de limpio cristal,

Se hace luz en tu claro horizonte,

Se hacen oro en tu rubio trigal”.

Así empieza el Himno de nuestro terruño provincial desde  hace 193 años, posee dentro de su territorio el conjunto lacustre más hermoso del Ecuador; la bondad de su clima con diferentes temperaturas, el paisaje paradisíaco, la naturaleza pródiga y la calidad humana de su pueblo, constituyen desde ya un atractivo para el turismo, sus lagos: San Pablo, Mojanda, Cuicocha y Yahuarcocha cuentan con servicios turístico; como pocas provincias de la Patria, ha fomentado el desarrollo de las artesanías: la producción de tallados, esculturas, pinturas, tejidos, trabajos de cuero que tienen amplia demanda en mercados de América, Europa y Asia.

Con su diversidad étnica más grande del país es verdaderamente milenaria, lo cotidiano era la  sabiduría cosmogónica y la convivencia en paz impartida por taitas, chamanes y sacerdotisas espirituales. Ellos guardaron por varias generaciones secretos de viejos ancestros, con respecto a las actividades espirituales cuando llegó la conquista española.

Más de cuatro siglos de sufrimiento y terror fueron sintetizados en la genial obra sociopolítica del insigne escritor Jorge Icaza “Huasipungo”, fue un grito en el espacio de nuestra historia, publicado a mediados del siglo pasado; fue desde entonces que gobiernos progresistas trataron de darle al indio todos los derechos humanos que asiste la civilización. En reciprocidad con lo acontecido y conscientes de su resistencia, empezaron a compartir antiguas costumbres espirituales y ritos ancestrales tales como: la danza del huahua muerto, cántico a la zaramama, práctica de salud preventiva con baños de vapor, aparte de las celebraciones del Inti-Raymi, Raymikuna y otros.

Espero que esta introducción retrospectiva surta el efecto necesario en la comunidad ibarreña, ya que la ciudad como capital del turismo imbabureño, necesita con urgencia transformarlo en un polo de desarrollo turístico selectivo.

La intervención de un grupo de cultores en asuntos  ancestrales  pertenecientes  al Centro Cultural y Artesanal “El Arcano”, conjuntamente con un selecto equipo técnico ibarreño comprometido en buscar financiamiento para  coordinar y ejecutar el proyecto de un complejo turístico de prácticas espirituales para la salud preventiva con baños de vapor (Temazcales).  Los estudios realizados por muchos años, acudiendo a los orígenes mayas y aztecas, con el objeto de configurar la ilusión óptica   con diseño que matice lo modernos con lo arcaico, construyendo una infraestructura artística de vanguardia en un espacio físico de treinta mil metros; creando de esta manera una fortaleza turística ícono de Imbabura.

 

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