La ministra de gobierno, María Paula Romo, sobre el levantamiento de los cadáveres, en particular en Guayas, explicó que en circunstancias normales en Ecuador se registran alrededor de 6.000 defunciones cada mes. Esto es aproximadamente 71.000 al año, en circunstancias regulares. A inicios del 2020, solo en Guayaquil se contabilizaron 828 fallecimientos, de los cuales el 46% se produjo en los hogares.
Esta situación se suma a las particularidades de la emergencia sanitaria por el COVID-19. Por ello, según explicó la funcionaria, existen complicaciones y retrasos en el levantamiento de cadáveres porque muchas funerarias no están dando el servicio o prefieren que lo haga la Policía Nacional, debido al miedo en torno a que las personas fallecidas sean posibles contagiados con coronavirus.
Sin embargo, el Gobierno se hará cargo de estos procesos: “Hemos multiplicado el personal en Guayaquil para atender este tipo de emergencias, con los trajes y vehículos necesarios. Las personas serán tratadas con el respeto que implica desde el punto de vista humano”, ratificó.

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