El prefecto de Imbabura, Richard Calderón sobre el proyecto Yuyucocha elaborado y contratado en la administración de Pablo Jurado, dijo que se ha cumplido con lo que determina la ley y, actuando con responsabilidad, eficiencia y transparencia, dispuso declarar desierto el concurso debido a varias inconsistencias técnicas y financieras, precautelando así los recursos de la provincia.
La actual administración, conformó las comisiones técnicas que se necesitan para abordar este proyecto. Como parte del proceso, solicitó nuevos informes que señalaron inconsistencias económicas y técnicas en los estudios existentes y el 18 de enero de 2024 declaró desierto el proceso de contratación, de acuerdo con la Ley de Contratación Pública del Ecuador, que señala que es la máxima autoridad administrativa quien tiene la facultad de adjudicar un contrato a la mejor oferta o también dar por finalizado un concurso.
En esta rueda de prensa el prefecto Richard Calderón precisó que la sentencia judicial ordena que se continué con el proceso precontractual y no que se adjudique a ninguna persona o proveedor. “Como autoridad tengo la competencia de adjudicar o declarar desierto. Aclarando que la función judicial tiene la potestad de realizar control constitucional, pero no intervenir en los procesos de contratación”, explicó.
Además, se presentaron las inconsistencias técnicas y financieras que justificaron la decisión de declarar desierto a este proceso. Se citó por ejemplo que en la actual situación económica establecer un pago de 5 dólares por ingreso es inadecuado, debido a que se realizaron los estudios en base a la capacidad económica prepandemia de 2018, a esto se suma una sobredimensión de visitantes irreal, que afirma una la demanda mensual de 425.664 personas imposible de cumplir y auto sustentarse, cifras que carecen de un estudio riguroso de mercado ya que se sustentan en una tesis de grado.
Estas cifras fueron contrastadas con las que actualmente posee el Complejo Termas Santagua de Chachimbiro, que tienen un ingreso promedio mensual de 12.500 personas. A estos argumentos se sumó la tecnología de calentamiento que es otra de las discordancias, pues en el estudio consta que se debe climatizar 3 de 7 piscinas a 21 grados centígrados, algo que no brindaría un servicio adecuado para sus visitantes.
“Por todas las inconsistencias técnicas y económicas; y preservando los recursos de los imbabureños se declaró desierto el procedimiento. Esta administración no actúa bajo presiones de contratistas o interés particulares. Este proyecto se debe analizar con viabilidad técnica y financiera, pensando en más espacios verdes para Ibarra, promoviendo el acceso a servicios de calidad para todas las familias”, concluyó.