El Legislador Antonio Posso, vocero del Bloque Parlamentario Democrático señaló que otra herencia del correismo es el vertiginoso crecimiento de las cifras de desempleados y subempleados en el Ecuador.
Entre el 2015 y 2016 las cifras del desempleo crecieron de 357.892 a 410.441; las cifras del subempleo son más alarmantes; pues de 3.605.912 suben a 4.203.789. De esta manera la precariedad laboral actual es de 4.616.246 ecuatorianos; esto es el 53% de la población económicamente activa (PEA). Estas cifras son oficiales, pues son emitidas por el Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (INEC).
Lo curioso e insólito de este panorama es que los Directivos del INEC, al dar a conocer las cifras, “se mostraron satisfechos” con estas estadísticas, diciendo que uno que otro país de la región tienen cifras más altas. En el argot popular esto se llama “mal de muchos, consuelo de bobos” señaló.
¿Cómo se puede estar satisfecho, si 4.616.246 ecuatorianos no tienen ninguna actividad o la actividad precaria que tienen no les alcanza ni para cubrir las más elementales necesidades para su subsistencia?. Esto es producto del fracaso de la política económica del Gobierno basado en el dispendio y derroche del gasto público; pues viviendo en recesión económica, jamás tomaron medidas de austeridad. Tampoco se generaron políticas de seguridad jurídica y confianza para las inversiones productivas que generen empleo.