peraciones seguras y continuas durante eventos de alta actividad comercial.

Quito, junio de 2026.- Mientras el consumo mundial de electricidad continúa creciendo, las empresas enfrentan el desafío de garantizar que su infraestructura eléctrica esté preparada para responder de manera segura y eficiente a mayores exigencias operativas. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), la demanda mundial de electricidad crecerá un 3,7% en 2026 y alcanzará un récord histórico superior a los 29.000 teravatios hora (TWh).

En este contexto, eventos de alta actividad comercial como el Mundial 2026 ponen a prueba la capacidad de restaurantes, bares, hoteles, centros comerciales y espacios de entretenimiento, donde aumenta simultáneamente el uso de sistemas de climatización, refrigeración, iluminación, equipos audiovisuales y plataformas digitales.

En un entorno donde la demanda energética sigue creciendo, la continuidad de los negocios depende cada vez más de una gestión eficiente de la energía. Contar con información en tiempo real sobre el comportamiento de los sistemas eléctricos permite anticipar riesgos y evitar interrupciones que afecten la operación“, señaló Lenin Herrera, especialista técnico de INSELEC.

Desde la visión de INSELEC, empresa especializada en soluciones eléctricas, automatización, calidad de energía y centros de datos, el Mundial representa una oportunidad para que las organizaciones evalúen el estado de sus instalaciones y fortalezcan su capacidad de respuesta ante escenarios de mayor demanda.

Para fortalecer la confiabilidad de las operaciones durante períodos de alta actividad, INSELEC recomienda:

  • Evaluar la capacidad de transformadores, tableros, protecciones y conductores.
  • Ejecutar mantenimiento preventivo y predictivo en equipos eléctricos críticos.
  • Monitorear variables como voltaje, corriente, demanda, temperatura y calidad de energía.
  • Verificar la correcta coordinación de las protecciones eléctricas.
  • Identificar cargas críticas como sistemas de refrigeración, climatización, iluminación, medios de pago, centros de datos y equipos de cocina.
  • Revisar los sistemas de respaldo energético, incluyendo UPS, bancos de baterías y generación de emergencia.
  • Capacitar al personal técnico y operativo para responder adecuadamente ante posibles contingencias.