Por: Gabriel Hurtado Valencia

PARLAMENTARIO MUNDIAL DE EDUCACIÓN

El Gobierno del Pueblo y para el Pueblo nace en la antigua Grecia; pero lo curioso es que el filósofo creador de la academia, precursora de lo que actualmente es la Universidad, no estuvo de acuerdo con la democracia. Platón consideraba que la democracia es contraria a las verdaderas aspiraciones del pueblo, ya que personas que no están suficientemente preparadas para dirigir los destinos de un determinado grupo social, podrían ser favorecidas por el voto popular, lo cual resultaría contraproducente para lograr la solución de los grandes problemas del pueblo.

La democracia le da poderes al Estado para flagelar inmisericordemente a sus ciudadanos: El Estado crea impuestos; y quien no cumple se convierte en reo de la justicia. El Estado no previene, crea cárceles para castigar al delincuente. El Estado garantiza el derecho al trabajo, pero esa garantía, funciona algo así, como aquel dicho popular “yo te ofrezco; pero busca quien te dé”.

El Estado gasta cientos de millones de dólares en sostener disqué la “democracia”; y resulta que la mayoría de aquellos que son elegidos llegan al poder para enriquecerse a costilla de sus mandantes; pues apenas se hacen con el cargo: llevan adelante reformas a las leyes que siempre afectan a los más pobres a quienes prometieron favorecer en sus mentiras políticas, qué digo, en sus campañas políticas. Pero lo peor de la mal llamada democracia, es que: En muchos países el voto es obligatorio, o sea que el Estado hace uso del poder coercitivo para que los ciudadanos elijan a sus verdugos para que creen leyes draconianas infamantes producidas por cerebros de alquiler.

En muchos países, especialmente de América Latina, parece ser parte del razonamiento lógico, aquello de: “Robó, pero hizo obras”. Miren ustedes hasta donde hemos llegado en la mal llamada democracia. Pero la peor de las frases que se escucha en democracia es aquella que textualmente dice: “Todo político es ladrón”. ¿Cree usted estimado lector que esto es verdad?, yo considero, que no es así, ¿Qué dice usted?

Desde el regreso a la “democracia”, según no pocos investigadores, el derecho más violado es el derecho al trabajo. Desde que los países del mundo retornaron al orden constitucional ha sido una constante: el saqueo de los fondos públicos, el aumento de la delincuencia, el crimen organizado, la mala práctica política, el aumento de la pobreza en la mayoría de los países en “democracia”. Y para hacer sostenible la mal llamada “democracia”, crearon la frase “inteligente”, que a la letra dice: “La peor democracia es mejor que la dictadura”.

Lo que sí es verdad, es que: en toda la historia de las dictaduras hubo tan elevados niveles de corrupción como ocurre en la democracia. Qué diremos: ¡No importa que se roben los dineros del pueblo: todo sea por el bien de la democracia! ¿Que ganamos con privarlos de la libertad, si la cárcel no devuelve lo robado?

Hace 2500 años aparece el demos y Kratos. La pregunta es: ¿Por qué los cerebros modernos no han sido capaces de crear un sistema de gobierno que supere las falencias manifiestas de la ya senil democracia?

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