En el marco de la convocatoria del Fondo Canadiense para Iniciativas Locales (FCIL), la Fundación Tierra para Todos recibió la visita de Ma. Lorena Pasquél y Estefanya Gordillo, funcionarias de la Embajada de Canadá en Ecuador, con el objetivo de coordinar acciones para la ejecución del proyecto “Empoderamiento de las mujeres en la frontera norte”.
La iniciativa busca fortalecer las capacidades de las mujeres recolectoras de conchas mediante la adquisición de habilidades empresariales, prácticas de pesca sostenible y capacitación en gestión ambiental, generando oportunidades de desarrollo integral para las comunidades del cantón San Lorenzo, provincia de Esmeraldas.
El Fondo Canadiense para Iniciativas Locales (FCIL) financia proyectos pequeños y de alto impacto en más de 120 países elegibles para Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD). En Ecuador, el FCIL tiene como ejes estratégicos la igualdad de género, la reducción de la pobreza y el fortalecimiento de las relaciones bilaterales.
El proyecto beneficiará directamente a 85 mujeres concheras de cinco comunidades, principalmente de la parroquia Mataje, donde el 60% son jefas de hogar. De manera indirecta, se estima que el impacto alcanzará a más de 300 personas adicionales.
Según explicó Ma. Lorena Pasquel, el proyecto fue seleccionado entre más de 400 propuestas presentadas a nivel nacional, debido a la difícil situación que atraviesa la frontera norte del país. Destacó que el gobierno de Canadá promueve una política exterior feminista, en la cual cada iniciativa debe contar con un análisis de género; en este sentido, el proyecto de la Fundación se alinea plenamente con los objetivos prioritarios de la Embajada.
La realidad de las mujeres concheras refleja un escenario de precariedad: trabajan entre 3 y 5 horas diarias en el lodo, recibiendo apenas 8 dólares por cada ciento de conchas. El proyecto plantea una mejora sustancial mediante la organización comunitaria, el acceso a equipos adecuados, la capacitación en comercialización, la promoción de sus derechos y la implementación de prácticas de autocuidado para prevenir enfermedades relacionadas con la actividad en el manglar. Asimismo, incorpora acciones para la prevención y reducción de la violencia de género.
El objetivo del proyecto es capacitar, organizar y reactivar la fase productiva en un territorio que ha sido vulnerado y estigmatizado como una zona de violencia, donde las oportunidades de trabajo se han visto limitadas.
Al respecto, Pablo Iturralde, director de la Fundación Tierra para Todos, manifestó:
“El aporte de la Embajada de Canadá es vital porque devuelve la esperanza y los sueños a las mujeres concheras que serán beneficiadas. Este respaldo nos permite demostrar que en la frontera norte sí se puede trabajar por el desarrollo, la paz y la recomposición del tejido social”.
Desde el 2018, la frontera norte ha enfrentado altos niveles de violencia que afectaron gravemente el tejido social, la educación y la organización comunitaria. En este contexto, el apoyo de la Embajada de Canadá es fundamental para recomponer la cohesión social, fortalecer el liderazgo de las mujeres y proyectar una frontera de paz y desarrollo sostenible.
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