Si eres una persona que ya trabaja, pero también sueña con seguir creciendo profesionalmente a través de una carrera universitaria, probablemente te has preguntado si es posible. La respuesta es ¡Sí!
Este artículo está dirigido a ti, que trabajas a tiempo completo y no quieres renunciar a tus sueños de estudiar un pregrado, pero tampoco quieres dejar de lado tu fuente de ingresos ni tu posición actual en tu empleo.
De hecho, puedes combinar ambos roles, de forma exitosa, mediante una serie de estrategias prácticas y consejos, sin sentir que estás sacrificando demasiado de tu tiempo ni energía. Aquí te los compartimos:
1. Elige un formato de estudio flexible
La primera consideración para equilibrar tu trabajo con tus estudios es elegir una carrera universitaria que se adapte a tu vida laboral.
Aquí, las carreras virtuales son idóneas, ya que se caracterizan por su flexibilidad para estudiar desde cualquier lugar y en cualquier momento, características que se ajustan perfectamente a un horario laboral.
Te explicamos las principales ventajas de este formato de estudios:
- Flexibilidad de horarios: Puedes organizar tu tiempo de acuerdo con tus responsabilidades laborales y personales.
- Acceso remoto: Estudia desde la comodidad de tu hogar o en el trayecto hacia el trabajo, aprovechando momentos de descanso o tiempos libres.
- Variedad de programas: Muchas universidades ofrecen una amplia gama de carreras y especializaciones en modalidad virtual, con la posibilidad de encontrar el programa que más se ajuste a tus intereses y objetivos.
2. Organiza tu tiempo de manera efectiva
El principal desafío que enfrentarás al combinar trabajo y estudios es la gestión del tiempo, por eso te recomendamos crear un calendario que contemple, tanto tus responsabilidades laborales, como tus tareas académicas.
Aquí te dejo los principales puntos a considerar para organizarte mejor:
Planifica tus días
Utiliza una agenda, aplicación o calendario digital para dividir tus días entre trabajo, estudio y descanso. Establece bloques de tiempo para cada actividad y cúmplelos lo más posible.
Establece prioridades
A veces habrá que priorizar una tarea sobre otra. Si tienes una fecha de entrega de trabajos o exámenes, trata de organizarte con antelación para que puedas adelantar tu trabajo cuando tu jornada laboral lo permita.
Tómate descansos estratégicos
Recuerda que el descanso es fundamental para mantenerte productivo, y aunque es tentador seguir trabajando sin parar, tomar pequeños descansos para relajarte o hacer una caminata corta te ayudará a mantener tu energía a lo largo del día.
3. Aprovecha la tecnología a tu favor
Las plataformas de las universidades en línea están hechas para facilitar el estudio a distancia, así que aprovéchalas al máximo.
La mayoría de los programas de pregrado virtual cuentan con aulas virtuales que permiten acceder al contenido de forma asincrónica: puedes estudiar cuando tengas tiempo, sin la presión de estar en clase a una hora fija.
También puedes apoyarte en otras apps y herramientas para organizarte mejor, como:
- Aplicaciones de gestión de tareas: Herramientas como Trello, Todoist o Asana te permitirán organizar y seguir el progreso de tus tareas académicas.
- Aplicaciones de productividad: Usa herramientas como Pomodoro (para hacer bloques de estudio de 25 minutos con 5 minutos de descanso) o Focus Booster para mantenerte concentrado.
4. Mantén un equilibrio emocional y físico
Es esencial que no descuides tu bienestar físico y emocional, ya que el esfuerzo que implica combinar trabajo y estudio puede ser abrumador en ocasiones.
Recuerda que la salud es la base para poder rendir, tanto en el trabajo como en los estudios. Aquí algunas recomendaciones para cuidar de ti:
- Haz ejercicio regularmente: El ejercicio físico mejora tu salud, te ayuda a liberar tensiones y a despejar tu mente. Una simple caminata de 30 minutos puede servir para sentirte renovado.
- Duerme lo suficiente: Intenta dormir al menos 7 horas por noche, ya que el descanso es vital para tu rendimiento. Si tu jornada laboral es exigente, aprovecha los fines de semana o tus días libres para descansar más.
- Busca apoyo emocional: Si en algún momento sientes que la carga es demasiado pesada, habla con amigos, familiares o incluso con un psicólogo que pueda ofrecerte herramientas para manejar el estrés.
5. Mantén tu motivación alta
Te compartimos algunas ideas para no perder el enfoque de tus estudios:
Recuerda tus objetivos: Piensa en por qué comenzaste este camino. Ya sea que quieras ascender en tu trabajo, cambiar de carrera o alcanzar un sueño personal, tener presente tu meta te ayudará a mantenerte el foco.
- Celebra tus logros pequeños: No todo tiene que ser un gran logro para que sea significativo. Puedes reconocerte cada tarea completada, cada examen aprobado y cada nuevo conocimiento adquirido.
- Busca apoyo de tus compañeros de estudio: Si tienes la oportunidad, conecta con otros estudiantes en línea. Ellos también están atravesando los mismos desafíos y pueden ofrecerte apoyo o ser una fuente de inspiración.
6. Comunicación en el trabajo
Habla con tu empresa sobre tu plan de estudios y si tienes flexibilidad de horarios en tu trabajo, podrías pedir apoyo para poder estudiar o tener más tiempo para realizar tareas académicas importantes.
Además, toma en cuenta que muchos empleadores valoran que sus empleados busquen desarrollarse y estudiar, ya que esto puede beneficiar tanto a la persona como a la empresa.
¿Cuáles son los beneficios de hablar con tu jefe?
- Podrías tener más posibilidades de asistir a clases virtuales en tiempo real
- Es posible obtener tiempos de descanso adicionales durante la jornada laboral para que puedas estudiar.
- Una oportunidad para fortalecer tu relación laboral, al mostrar que tienes interés en seguir aprendiendo.
7. No olvides disfrutar del proceso
Recuerda que el estudio y el trabajo son procesos que te ayudan a crecer y a aprender, por lo que es mejor si disfrutas de ese camino, en lugar de solo enfocarte en lo que te falta para alcanzar la meta.