Durante más de 50 años, doña Luz Clarita trabajó 14 horas al día en diferentes casas como empleada doméstica y todo para salir adelante y construir un hogar digno, donde sus 5 hijos puedan tener un techo y nunca les falte la comida.

Su mirada dulce, sus manos tersas, y su piel algo cansada propia de su edad, son parte de las características que describen a doña Luz Clarita Gudiño, la madre símbolo del centro integral del “Adulto Mayor”, que auspicia el Municipio de Ibarra.

Aunque es una persona con 98 años de edad, aún tiene vitalidad, excelente estado de salud y la energía que conserva en el día para seguir luchando.

Mis hijitos (los adultos mayores) me han elegido como la madre símbolo ya 3, 4 o 5 veces, ya no recuerdo. He ganado más veces que un político, lo dice al tiempo que aprieta la mano de su compañera Rosa Martínez.

Al igual que muchas mujeres ibarreñas, Luz Clarita es aferrada a la voluntad de Dios durante los periodos de tranquilidad y tempestad. Todos los días va a misa. Su jornada empieza a las 05H00 toma algo de desayuno y sale con destino a la Catedral.

Recuerda su tiempo de catequista. “Preparé a muchos niños y jóvenes, siempre he estado apegada a la religión católica, esa actividad la combinaba con mi trabajo como empleada doméstica, donde me pagaban 100 sucres; era mucho dinero”, expresó.

Posteriormente se dirige a encontrarse con sus “hijitos” como los llama a quienes asisten al centro integral del adulto mayor. Mientras sonríe, dice, ellos son mis niños y les doy la bendición.

Mi marido únicamente me duró 10 años

Cuando tenía 21 años doña Luz Clarita se casó. Prefiere omitir el nombre de su único esposo, él me dejó 5 hijos como “herencia” lo dice entre una carcajada con pausa. Enseguida sus ojos pierden el brillo y dice “mi marido sólo me duró 10 años”, falleció y me dejó sola.

Sin embargo eso no impidió para que siga luchando por mis hijos. Siempre trabajé muy fuerte por ellos, aunque hoy se hayan vuelto unos ingratos; pero ya me acostumbré a la soledad, mis bordados y mis tareas del hogar.

Doña Luz Clarita, vive sola en el sector de El Olivo. Sus años aunque no pasan en vano y como ella mismo lo dice “le pasan factura” no son impedimento para continuar con ese espíritu de sacrificio por seguir en ese mundo. En diciembre cumplirá 99 años y los festejará con sus 100 hijitos adultos mayores.

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