En la misa de honras fúnebres celebrada en la Basílica de la Dolorosa en honor al profesor Bolívar Cevallos, faltó tiempo para las expresiones de gratitud y palabras alusivas a la personalidad de este hombre identificado con el sector educativo en casi seis décadas.
Luego de cumplida la liturgia, varias personalidades políticas y culturales hicieron uso del micrófono para destacar la figura del educador; intervino primero el Asambleísta de Imbabura, Antonio Posso, luego lo hizo el ex alcalde de Ibarra, Mauricio Larrea, quien habló en representación de los ex alumnos que fundaron la escuela Pensionado Atahualpa, hoy Unidad Educativa; posteriormente habló el Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo de Imbabura, Fernando Revelo y finalmente el ex Asambleísta Marcos Martínez, también ex alumno del Pensionado Atahualpa, quien reseñó una biografía de Bolívar Cevallos; había pedido la palabra el Rector actual de la institución educativa, Galo Zamora, pero ya no hubo tiempo, además la iglesia tenía previsto otro compromiso a esa hora y ya estaba retrasado.
En el ferétro que llevaba los restos mortales de Bolívar Cevallos se colocó una bandera de la Unidad Educativa Atahualpa, plantel que fundó hace más de 50 años.