Si el hospital regional de Ibarra del IESS tiene una Unidad oncológica, ¿por qué a los pacientes con cáncer les derivan a Quito, al Hospital Carlos Andrade Marín?, situación que es complicado para quienes padecen esta enfermedad, tienen que hacer más gastos y allá deben sacar turnos e ingresar por emergencias, todo un trámite engorroso.

Expectativa.ec consultó la situación real del Hospital General Ibarra del IESS, es una casa de salud de segundo nivel, con 212 camas y 21 especialidades. Sí brinda atención oncológica, pero de primer contacto: consulta externa de Oncología, toma de biopsias Core y PAAF, entrega de medicación oncológica básica y procedimientos de diagnóstico como endoscopía y colonoscopía a través de su servicio de Gastroenterología

.Según la cartera oficial de servicios del IESS, este hospital no dispone de Quimioterapia especializada, Radioterapia, Braquiterapia ni Medicina Nuclear PET-CT.Esos servicios de tercer nivel están centralizados en el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM) de Quito, único hospital público del país que produce el radiofármaco F-18 para detección temprana de cáncer y que realiza trasplantes de médula ósea, 16 estudios PET-CT diarios y 15 atenciones oncológicas de quimio y radio al día.

Por normativa de la Red Pública Integral de Salud, cuando un paciente requiere estudios de alta complejidad, junta oncológica de tercer nivel o tratamiento especializado, el Hospital de Ibarra debe derivarlo.

La Contraloría General del Estado anunció que en 2026 auditará precisamente los procesos de derivación y pago a prestadores externos del IESS, incluido el HCAM, tras alertas sobre demoras y costos.El IESS informó este semestre que el Hospital de Ibarra alcanzó 83% de abastecimiento con 2’777.040 unidades de medicamentos y una inversión de $621.830 dólares, lo que garantiza tratamientos de enfermedades cardíacas, respiratorias, urológicas y crónicas. (Foto hospital Carlos Andrade Marín)

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