Diez años después de su primera edición, la Carrera del Corazón vuelve a convertir la actividad física en una oportunidad para contribuir a la salud de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. La iniciativa, organizada por la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología, se realizará el próximo 27 de septiembre en Quito y tiene como meta llegar a los 1200 inscritos, parte de los ingresos serán donados a los niños de Fundación Metrofraternidad para apoyar el acceso a cirugías cardíacas de alta complejidad.
Detrás de esta meta existe una necesidad concreta. Las cirugías cardíacas pediátricas de alta complejidad implican procedimientos especializados cuyo costo puede superar los $40.000 por intervención, un valor que puede representar una barrera para familias que no cuentan con los recursos necesarios para cubrirlos. En este contexto, la Carrera del Corazón junto a la Fundación buscan que la participación de la ciudadanía contribuya a financiar varias de estas intervenciones y facilitar el acceso de más pacientes pediátricos a la atención que necesitan.
Desde hace 39 años, Fundación Metrofraternidad trabaja para facilitar el acceso a atención y cirugías especializadas para niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Entre enero y julio de 2026, la organización ha gestionado 177 cirugías en seis especialidades: neurocirugía, oftalmología, otorrinolaringología, cirugía general pediátrica, traumatología y cardiología.
En la especialidad de cirugías cardíacas, la Fundación ha acompañado casos que requieren procedimientos especializados, entre ellos comunicación interauricular, persistencia del conducto arterioso y tetralogía de Fallot. Cada caso implica una necesidad médica específica y, en procedimientos de alta complejidad, también un desafío económico para las familias.
Por ello, la alianza con la Carrera del Corazón busca sumar esfuerzos para que la solidaridad de quienes participan pueda contribuir directamente a cubrir parte de estas necesidades. Para Fundación Metrofraternidad, este tipo de iniciativas permiten vincular la prevención y el cuidado de la salud cardiovascular con el acceso a tratamientos que pueden marcar una diferencia en la vida de un paciente pediátrico.
“Esta carrera representa una oportunidad para unir dos causas que están estrechamente relacionadas: promover el cuidado del corazón y contribuir a que niños que necesitan una cirugía cardíaca puedan acceder a ella. Cada inscripción y cada aporte se convierten en una forma de sumar a este propósito y de acompañar a las familias que atraviesan estos procesos”, señaló Patricia Solano, Administradora General de Fundación Metrofraternidad.
A lo largo de sus diez ediciones, la Carrera del Corazón ha reunido a profesionales de la salud, deportistas, familias y ciudadanía alrededor de la prevención cardiovascular. Este año, la iniciativa suma nuevamente un componente social que busca llevar ese mensaje más allá de la actividad deportiva y convertirlo en una acción concreta de solidaridad.