Según un comunicado del régimen ecuatoriano, es inaceptable que se considere que la actuación del presidente de la República, del ministro de Interior y del Comandante General de Policía, en cuanto a la seguridad de Fernando Villavicencio, fuera “premeditada” con el objeto de “dejar en abandono” al candidato presidencial.
El gobierno rechaza las denuncias presentadas tanto por una parte de la familia de la víctima, como por un candidato a la Asamblea Nacional y solicitó que no se politice el caso y se permita al sistema de justicia avance con las investigaciones para llegar a una verdad procesal.
El Gobierno Nacional siempre ha guardado la más alta consideración y profundo respeto a Fernando Villavicencio, reza el comunicado oficial.