“Hoy dejo el cargo con la satisfacción de haber hecho todo lo posible por servirles con honestidad y compromiso. Me voy tranquilo sabiendo que el poder es efímero, pero la gratitud es eterna”, subrayó Pablo Jurado Moreno, quien deja la prefectura de Imbabura tras 9 años de gestión.
Ha sido un honor y una experiencia enriquecedora servirles durante estos nueve años. No puedo negar la nostalgia que invade mi corazón, porque ha sido, sin duda alguna, la mejor época de mi vida, remarcó.
“Mis orígenes son conocidos por la mayoría; soy un chagra, un campesino que se forjó pisando barro, pero que entendió que no hay que doblegarse ante la pobreza, sino agrandarse para enfrentarla. Y no me equivoqué”,dijo.
Añadió que llegó con obras a las 36 parroquias rurales y a las zonas marginales. Me he recorrido casi toda Imbabura y les dejó una provincia diferente. De hecho, les dejo un Geoparque Imbabura, que les pertenece a ustedes. Indudablemente siempre habrá más que hacer.
“Me siento muy orgulloso de haber tenido la oportunidad de trabajar en beneficio de las zonas rurales, de los campesinos, de los agricultores y de la gente más necesitada. Cada día me he esforzado por llevar adelante la obra pública y los proyectos sociales a través del Patronato, para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de nuestra provincia”, resaltó.
Finalmente, quiero despedirme de ustedes con el corazón lleno de gratitud y esperanza. Hoy dejo el cargo con la satisfacción de haber hecho todo lo posible por servirles con honestidad y compromiso. Me voy tranquilo sabiendo que el poder es efímero, pero la gratitud es eterna, concluyó Jurado Moreno.