A una década del terremoto de abril de 2016, uno de los eventos más devastadores en la historia reciente del Ecuador, el país enfrenta una reflexión que va más allá de la memoria: cómo transformar de manera estructural la forma en la que se construye vivienda.
En un contexto donde históricamente más del 70% de las edificaciones han sido informales, el desafío ya no es solo reconstruir lo perdido, sino elevar el estándar de lo que viene. Construir mejor implica incorporar criterios técnicos, eficiencia, seguridad y visión de largo plazo, especialmente en un territorio altamente vulnerable a eventos sísmicos.
En este escenario, Grupo AG Ecuador – Ideal Alambrec posiciona un mensaje claro, la reconstrucción no puede entenderse como una respuesta coyuntural, sino como una oportunidad para corregir brechas históricas del sector y transformar la industria de la vivienda en el país.
Su participación tras el terremoto permitió implementar más de 15.000 kits estructurales, impactando a más de 16.000 viviendas en tiempo récord. Sin embargo, desde la compañía enfatizan que este hito no fue un punto de partida, sino una validación de un modelo que venían desarrollando desde inicios de los años 2000.
A lo largo de más de dos décadas, Ideal Alambrec ha impulsado soluciones de vivienda social que combinan diseño estructural, accesibilidad y eficiencia constructiva. Este enfoque se traduce en sistemas estandarizados capaces de reducir los tiempos de construcción a entre 20 y 30 días, optimizando recursos sin comprometer la seguridad.
Pero su aporte va más allá de la infraestructura. La transferencia de conocimiento ha sido clave, miles de constructores, ingenieros y técnicos han sido capacitados, promoviendo prácticas formales en un sector históricamente marcado por la informalidad.