Hipólito pozo, ejemplo a seguir

Mayo 1998

Hace 32 años un campesino oriundo del caserío Chapuel en Tufiño, provincia del Carchi, se coronaba en Guayaquil como campeón de la primera vuelta ciclística al Ecuador, inaugurando de esta manera una tradición de campeones que le ha correspondido a esta provincia fronteriza, se trata de Hipólito Pozo Gonzáles.

Hipólito Pozo de 57 años, está radicado en Ibarra desde hace seis años, aparenta menos edad de la que tiene, será por la condición de buen penalista que fue en sus años juveniles.

Pozo es un ejemplo a seguir por las futuras generaciones, una vida disciplinada, entrega total, nada de consumir drogas; esos atributos le fueron forjando como un campeón, músculos de acero, temple y coraje para llegar a la meta.

Cuando ganó la primera vuelta, su hermano Jaime Pozo se clasificó como el mejor novato y por poco gana el giro en 1966.

Jacinto, su hermano, las oficiaba de entrenador, mecánico, acompañante, alimentador y dirigente para evitar que los triunfos de sus hermanos sean arrebatados en la mesa.

Hipólito era especialista en los descensos y en el llano, en tanto que Jaime era experto en las montañas, allí no había quien le pare.

El gran rutero considera que los carchenses son buenos para el ciclismo por algunos factores; la situación climática, la topografía del suelo, la altura, el hecho de estar cerca de Colombia en donde son ciclistas por excelencia y la alimentación que es fundamental en este deporte. Cabe señalar que todos los campeones de las vueltas al país son originarios de la provincia del Carchi y más aún no son del centro urbano de Tulcán, sino del campo, de los sectores rurales.

De origen humilde, los Pozo Gonzáles, sintieron lo que es el sacrificio, el esfuerzo, es por eso que en el deporte de los “caballitos de acero” les ha ido muy bien y precisamente en una disciplina en donde se requiere tenacidad; lucha, paciencia y un gran despliegue de energías.

Ya estaban acostumbrados a los sacrificios, porque cuando eran niños caminaban un promedio de 15 kilómetros diarios para asistir a la escuela y la necesidad económica, hizo que se dedicaran a correr en bicicleta.

¿Por qué ya no tienen tanto impacto las vueltas al Ecuador como en su tiempo?

Ahora los ciclistas llevan la camiseta de la institución auspiciante y ya no de su provincia, antes defendíamos a muerte la camiseta de la provincia a la que representábamos. Ahora la afición se confunde, no sabe a quién alentar, si a la provincia, o a la firma comercial, consecuentemente ha bajado el optimismo y el amor que había el terrorismo.

¿A qué ciclista admiró usted?

Siempre fui admirador de un gran corredor colombiano: Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, el mejor de todos los tiempos en Colombia.

¿Alguna vez corrieron juntos?

Si corrimos en las olimpiadas en México y en Canadá en donde Martín Emilio quedó tercero.

¿Qué le dice a las nuevas generaciones, a aquellos que les gusta este deporte?

Este deporte es muy lindo, da satisfacciones muy grandes, conoce lugares, hace amigos, vemos diferentes ambientes, le da fortaleza física y más importante que eso le da fortaleza espiritual, eso le enseña a uno a triunfar en lo que se proponga.

Es un deporte que le hace mucho bien a la juventud, a la humanidad, a quien anda en una bicicleta le da la oportunidad de respirar el aire más puro.

Alguien que se sube en una bicicleta debe pensar que es una persona que vive mucho tiempo, con mucha seguridad y sobre todo, sin hacer mal a nadie.

¿Qué es para usted una bicicleta?

Es todo, mi compañera, considero que es parte de mi vida, no me separaría nunca de ella, incluso después de ella puede venir la esposa, primero la bicicleta.

¿Sigue montando en bicicleta?

Sí como no, sigo practicando el ciclismo, porque después de muchos años de haber hecho este deporte no se lo puede dejar de golpe, porque si no practico el ciclismo, siento que me enfermo, que le falta algo a la vida.

¿Una anécdota?

Cuando tuve el accidente en 1967 al caerme de la bicicleta, llegó un médico a atenderme, me puso el estetoscopio, el cual lo confundí con un micrófono y dije: “gracias a Ondas Carchenses por la oportunidad de saludar a la afición y decirles que me estoy recuperando”, eso causó mucho chiste en el medio social en Tulcán. (Foto La Hora)

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